El árbol solitario más grande de la Tierra esconde 'un secreto'
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El árbol solitario más grande de la Tierra esconde 'un secreto'

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El árbol solitario más grande de la Tierra esconde 'un secreto'

Este árbol se encuentra en una isla lejana y sin nada a su alrededor, pero ¿qué tiene de interesante? Los científicos han descubierto en él los indicios de la 'edad de los humanos'.

Redacción
21/02/2018
Actualización 22/02/2018 - 17:18
Esta especie es similar a un abeto, parecido a un árbol de Navidad.
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Este árbol no tiene ningún compañero a 200 kilómetros a la redonda y no, no es el 'Árbol de la Noche Triste'. Pertenece a la familia de la Picea de Sitka, se encuentra en la isla Campbell en el Océano Antártico y en su madera los científicos han descubierto rastros de lo que sería el inicio del Antropoceno, mejor conocido como"edad de los humanos".

Este árbol gigante -que mide aproximadamente 100 metros de altura, con un diámetro de tronco a la altura del pecho que puede exceder los 5 metros-, tiene una huella de radioactividad de las pruebas de las bombas atómicas de 1950 y 1960, por lo que podría significar un indicio del impacto humano en el planeta al globalizarse.

El profesor de Cambio Climático y Ciencias de la Tierra en la Universidad de Nueva Gales del Sur, Australia, Chris Turney, y su equipo aseguran que esta especie refleja en sus anillos de crecimiento el paso de la globalización por la naturaleza.

Turney explicó para la BBC: "El problema con los registros del hemisferio norte es que reflejan ampliamente en dónde ha ocurrido la mayor actividad humana. Pero este árbol de Navidad registra la naturaleza histórica de esa actividad y no podemos pensar en ningún lugar más remoto que el Océano Antártico".

De acuerdo con BBC Mundo, este árbol es similar al abeto y en realidad no debería estar en la isla Campbell, que está a unos 600 kilómetros de la punta sur de Nueva Zelanda.

Lo que es realmente interesante es que plantamos (como humanidad) un árbol en donde no debería estar, pero nos ha dado este hermoso registro de lo que le hemos hecho al planeta
Chris TurneyPaleoclimatólogo y profesor

El profesor Turney y su equipo perforaron el árbol para estudiarlo y encontraron que tiene anillos de crecimiento anchos y muy bien delineados, "tiene un gran aumento en la cantidad de carbono (14)- isótopo radioactivo del carbonO- en una parte de un anillo que corresponde al último semestre de 1965"; lo que revela pruebas nucleares que se produjeron después de la Segunda Guerra Mundial.

¿En dónde se plantó el primero?

Su hábitat natural se encuentra en las latitudes del norte del Pacífico, y solo fue plantado uno, probablemente por reforestación.

El árbol más próximo se encuentra en las islas Auckland, a unos 200 kilómetros al noroeste.

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