La historia detrás del 'pastelazo' contra Avelina Lésper
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La historia detrás del 'pastelazo' contra Avelina Lésper

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La historia detrás del 'pastelazo' contra Avelina Lésper

La curadora de arte fue agredida este sábado con un ‘pastelazo’ luego de haber participado en un debate en torno al graffiti en el Museo de la Ciudad de México.

Redacción
05/08/2018
Actualización 05/08/2018 - 17:21
Lesper sostuvo un encuentro con la comunidad grafiteros.
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El sábado, la curadora de arte, Avelina Lésper fue agredida con un ‘pastelazo’ luego de haber participado en un debate en torno al graffiti en donde debatió con los ‘grafiteros’ Eblem Santana y Guillermo Heredia (S.R Niuk, como es conocido en el mundo urbano) sobre las perspectivas de dicha práctica en el terreno artístico y político.

En punto de las 11 de la mañana, el antiguo Palacio de los Condes de Calimaya se encontraba abarrotado. El motivo: un debate sobre el graffiti convocado por Lésper para discutir con los autores de una muro en el cual se podría leer ‘Avelina Lésper, me la pelas’, el cual fue encontrado por uno de los compañeros de Lésper en las inmediaciones del centro cultural Ollin Yoliztli.

Tras haber encontrado tal mensaje, la crítica de arte publicó en su blog una convocatoria en la cual pedía a los artífices del graffiti se presentaran a debatir. Sin embargo, los autores del mural no asistieron a la cita.

El debate fue ríspido. Mientras que Heredia aseveró que Lésper trataba de ‘vándalos descerebrados’ a los graffiteros, la crítica de arte acusó de intento de sabotaje a ‘grupos de graffiteros’.

“ Es muy preocupante que en el siglo XXI se haga una crítica diciendo ‘el grafiti es un acto vandálico de descerebrados’. Eso fue lo que me hizo venir aquí”, aseguró Heredia en su primera intervención.

En contraparte, cuando Lésper leía su postura en torno al ‘graffiti’, el público respondía con una rechifla. “El debate no se hace con silbidos, señores, se hace con palabra”, contrapunteaba Lésper.

La postura de Lésper sobre el ‘graffiti’ tiene una tónica: considera a dicha práctica como un acto vandálico.

“No es pintura mural, no es arte y tampoco es obra de ningún tipo, ni ‘expresión’, es simple delincuencia. […] Es inútil hacer un análisis artístico de un grafiti, es como analizar el valor literario de un chiste twitter viral, tienen nulo nivel creativo e intelectual”.

Después del encuentro, Lésper se dispuso a abandonar el recinto cultural. Sin embargo, la crítica de arte asegura que fue agredida por un par de mujeres que ‘le jalaron el cabello’ mientras ofrecía una entrevista, para luego ser blanco de un pastelazo.

La Secretaría de Cultura de la Ciudad de México rechazó categóricamente el uso de violencia ocurrido en las puertas del Museo de la Ciudad.

“Condenamos cualquier tipo de intimidación (física o simbólica) que pueda recibir Avelina Lésper como resultado de de su profesión como crítica de arte (...) la palabra es el único medio que admitimos para la diferencia de opinión”, apuntó la dependencia capitalina en una tarjeta informativa.

"Nada que implique esta violencia se puede llamar arte. [Los grafiteros] dejaron muy claro que no se puede hablar de ello”, indicó Lésper en entrevista para Milenio.