Votando en contra del candidato
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Votando en contra del candidato

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Votando en contra del candidato

13/06/2018

En 2000, la campaña de Vicente Fox tenía que convencer al electorado que la transición democrática y un partido de la oposición podía gobernar. Más que votar por Fox, votaron por sacar al PRI de Los Pinos. Los electores votaron por el cambio, no por Vicente.

En la controversial elección de 2006, si ganó el panista no fue porque el electorado buscaba la continuidad del PAN en el poder, o porque a Felipe Calderón se le considerara un extraordinario líder o candidato (de hecho, el candidato del presidente Fox era Santiago Creel). Fue con Calderón donde se inició la guerra intestina panista, que lo afectó durante el proceso electoral y en su capacidad de gobernar. Pero ganó Calderón porque pudo convencer a suficientes mexicanos de que el candidato del PRD con sus comentarios como “cállate chachalaca”, eran una señal de que Andrés Manuel López Obrador era un “peligro para México”. Pero la diferencia fue de apenas 58 décimas porcentuales o 243 mil 934 votos. Obviamente AMLO y sus seguidores sospecharon chanchullo, pero también se habla de una operación priista, de último momento, a favor de Calderón. El voto no fue a favor del mejor candidato, fue un voto orquestado en contra de Andrés Manuel López Obrador.

En 2018 también el electorado parece que no estará votando por el mejor candidato. El candidato Andrés Manuel López Obrador es exactamente el mismo de 2006 y 2012. Los electores no están votando a favor de AMLO o por el candidato Ricardo Anaya o por José Antonio Meade. La diferencia en 2018 es “el mal humor” que el presidente Peña Nieto nunca quiso reconocer. Básicamente en 2018, las elecciones se están definiendo como un voto en contra del status quo, de los partidos y de lo que se percibe como el mal gobierno versus aquellos que les asusta Andrés Manuel.

Curioso que ya ninguno de los candidatos esté subrayando su capacidad de liderazgo y experiencia para gobernar. El énfasis es buscar el voto “en contra” de uno u otro.

Tal vez para las siguientes elecciones los partidos que sobrevivan deberían de considerar poner un anuncio en los clasificados de los periódicos, subrayando claramente los requisitos para los candidatos interesados en el puesto.

El anuncio diría algo así: “Importante país solicita presidente. Este país está habitado por más de 124 millones de personas, siendo el undécimo en población del mundo, con una economía que se dice ser la décima quinta del planeta. Con un valor de 1.14 billones de dólares, nuestro país representa el 1.54 por ciento de la economía a nivel global. A pesar de esto es uno de los países más desiguales en el mundo.

“El candidato deberá tener los siguientes requisitos: capacidad de trabajar en un ambiente hostil. No es necesario ser experto en economía y finanzas, pero si es recomendable tener un entendimiento básico de estos conceptos. Popular, pero no populista. Experiencia en el manejo de personal. Respaldado por un buen equipo de asesores, interesados en trabajar por el país y no por una candidatura. Buena presentación y manejo de medios. Que no tenga cola jurásica ni jurídica ni familiar que les pisen. Experiencia política indispensable, este país no soporta improvisados y no habrá entrenamiento ni capacitación. Carismático y pragmático, pero no loco. Buena salud mental, este puesto enloquece a cualquiera. Acostumbrado a trabajar por objetivos (reformas que aceleren el crecimiento del país, que reduzca la inequidad y la pobreza, incrementar la recaudación fiscal, reducción de la violencia). El candidato tiene que aceptar un gran escrutinio de la vida personal de él (o ella) y de su contorno familiar y de sus amistades. Buen negociador y promotor de consensos, pero al mismo tiempo dispuesto a usar la fuerza pública cuando se requiera. Disponibilidad de horario. Sin antecedentes penales. Deseoso de superar al país.

“Ofrecemos: dolores de cabeza. Sueldo superior al de ley. Seguro de gastos médicos (aunque no tan bueno como el seguro que tienen los diputados.) Automóvil propio. Residencia en Los Pinos o en el Palacio Nacional con mucha seguridad. La oportunidad de ocupar un lugar en la historia de este país. Interesados enviar currículo vital al INE. No se recibirán recomendaciones de head-hunters ni de caciques políticos o empresariales”.

Sugiero ir publicando este anuncio el 1 de diciembre de 2018. Para estas elecciones no hubo candidato que llenara los requisitos.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.