El nuevo gobierno y la prensa
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

El nuevo gobierno y la prensa

COMPARTIR

···

El nuevo gobierno y la prensa

07/08/2018
Actualización 07/08/2018 - 8:58

Jesús Ramírez Cuevas se define, antes que nada, como periodista, después es documentalista y escritor, pero lo que siempre ha sido y será es periodista. Él forma parte del equipo más cercano de comunicación de Andrés Manuel López Obrador. El columnista de La Jornada, Julio Hernández, incluso se ha atrevido a destaparlo en redes como el próximo vocero de la Presidencia, Ramírez dice que no hay que adelantarse, incluso pregunta “¿quién lo dijo?”, invita a los medios a esperar a las fuentes y no a los rumores. Para él se viven tiempos inéditos, en entrevista en La Nota Dura, de El Financiero-Bloomberg tuve la oportunidad de hablar sobre la relación entre los medios y el nuevo gobierno, la libertad de expresión y algunas expresiones del próximo presidente hacia algunos medios de comunicación; vale la pena revisar estas respuestas previas a la entrada en funciones y a la primera expresión por parte de este nuevo gobierno a temas sensibles del gremio periodístico.

El 12 de julio pasado Andrés Manuel López Obrador había anunciado el cierre de varias oficinas de comunicación social, o por lo menos es lo que todos los medios habíamos entendido cuando decía: “Van a reducirse los cargos que se duplican […] Ya no va a ser así; se va a concentrar toda la comunicación del gobierno en una sola entidad”, Ramírez Cuevas aclara los dichos de López Obrador: “lo que se ha señalado hasta ahorita y que se ha interpretado de manera un poco exagerada es que se van a cerrar las oficinas de comunicación social de todo el país, eso es imposible, el gobierno es un ente complejo, cada secretaría lleva temas que requieren de una especialización y una comunicación, y esto requiere de oficinas no sólo para atender a la prensa sino (para) comunicar. Lo que se está planteando es eliminar la discrecionalidad, esta forma de favoritismo a ciertos medios desde el poder político, lo que se busca es transparencia en las relaciones del gobierno con los medios, establecer criterios que sean del conocimiento público y, a través de eso, fijar el presupuesto destinado a los medios; aquí lo que se plantea es que se reduzca a la mitad como parte del plan de austeridad, eso es lo único concreto que va a suceder. Ahí sí se está planteando centralizar el manejo de los recursos. No la operación de las oficinas de comunicación social”.

Respecto a la amenaza de la libertad de expresión en nuestro país y el funcionamiento de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión también se pronunció; vale la pena ponerlo como precedente: “La libertad de expresión en México está amenazada, una es por la violencia del crimen organizado –tenemos una lista muy larga de más de 130 periodistas asesinados en los últimos 10 años–, pero también hay informes de Artículo 19 que señalan que el 60 por ciento de las agresiones a periodistas proviene de funcionarios públicos, proviene de entidades públicas, de las policías, de presidentes municipales, diputados o gobernantes, entonces esta parte del acoso desde el poder es lo que hay que terminar, establecer penas y, sobre todo, salvaguardar los derechos de los periodistas”. Habló del periodismo regional, de ese que se ve acosado en los estados y que se olvida cuando se tiene una visión centrista de la comunicación; sobre la fiscalía señaló que se reorganizará y se crearán nuevos protocolos de protección a periodistas.

Por último lo cuestioné sobre el trato de López Obrador a la prensa, sobre algunos adjetivos utilizados por el próximo presidente al llamar a la prensa “fifí” o criticar algunos medios en particular. Esto fue lo que contestó: “A mí no me gustan los calificativos o las frases hechas porque anulan el argumento, entiendo por qué se señala esta diferenciación, lo que está señalando (López Obrador) es que existen intereses en la prensa o en los medios y que se reflejan en su línea editorial, dicho de una manera elegante. Creo que está bien denotar o hacer ver al público qué hay detrás de la línea editorial de los medios, creo que es sano para la democracia y respetar el ámbito de este derecho, pero también debemos ir hacia la construcción de un respeto mutuo entre políticos, gobernantes y medios. Los medios están para informar y criticar y los gobernantes para dar la cara y dar explicaciones y creo que en eso debe basarse la relación”.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.