Candidatos, se nos viene ‘Arabia’ de vecino
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Candidatos, se nos viene ‘Arabia’ de vecino

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Candidatos, se nos viene ‘Arabia’ de vecino

14/05/2018
Actualización 14/05/2018 - 13:31

No veo a los candidatos preparados para esto. Estados Unidos derrumbará sus importaciones de petróleo a partir de los días en que el próximo presidente mexicano jure ante el Congreso.

Esta generación no conoce a un vecino que no depende de México y de nadie para abastecerse de crudo:

“Los Estados Unidos están en camino a rebasar a Arabia Saudita y Rusia como máximo productor de petróleo y gas en el mundo”, expuso la semana pasada Wayne Christian, un proactivo comisionado conservador de la Railroad Commission of Texas, que antes de ser banquero y regulador, alguna vez compitió por un Grammy con su banda de música country.

En su texto escrito a nombre de la institución, este texano solicitó a su presidente Donald Trump que ante la circunstancia de bonanza que se avecina, los estados tomen algunas atribuciones regulatorias que hoy competen a la federación.

Aparte, la máxima oficina de análisis energético de la nación vecina ofrece claros datos de advertencia. Así expone el contexto la Agencia de Información Energética (EIA, en inglés) de ese país:

“La EIA proyecta que la producción de crudo promediará 10.7 millones de barriles diarios en 2018, que se compara con una de 9.4 millones de barriles de 2017 y ésta promediará 11.9 millones de barriles diarios en 2019”.

Luego, la consecuencia de ese ascenso:

“La EIA pronostica que las importaciones totales netas de petróleo crudo caerán desde un promedio anual de 3.7 millones de barriles diarios en 2017 a un promedio de 2.6 millones de barriles en 2018 y 1.5 millones de barriles en 2019, que será el menor nivel de importaciones desde 1958”, expuso la EIA en su más reciente reporte de perspectiva energética, publicado este mes.

La demanda se nos cae a la par de precios que difícilmente regresarán a los niveles de 100 dólares por barril.

Hace 10 años exactamente, México recibió casi 10 mil millones de dólares por la venta de crudo a la Unión Americana durante el primer trimestre de 2008. El primer trimestre de este año cobró menos de mil 200 millones de dólares provenientes de la misma región. Podemos ir olvidándola como cliente.

Hablamos de un mercado internacional, claro, y habrá consumidores en Asia dispuestos a recibir crudo nacional seguramente, aunque Pemex y el resto de las empresas que lo producirán en México habrán de pagar flete y reducir ganancias.

Está también la opción de usarlo dentro del país para generar una verdadera industria petrolera, estrategia contenida en la retórica nacionalista del candidato Andrés Manuel López Obrador que, dadas las circunstancias, podría convertirse de pronto en una solución práctica.

Aquí la más importante planta petroquímica es predominantemente de capital brasileño, Braskem Idesa, instalada desde el año pasado en Veracruz previa inversión de casi seis mil millones de dólares.

Hay sobre el crudo una duda estructural: ¿Habrá demanda de petróleo en el futuro si los autos poco a poco dejan de consumir gasolina?

La realidad es triste: volteen alrededor. Así como su casa, el mundo se llena aceleradamente de plástico hecho con la misma materia prima que los combustibles fósiles. Basados en esa circunstancia, habrá mercado, asegura la Agencia Internacional de Energía.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.