Venezuela y México
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Venezuela y México

28/05/2018
Actualización 28/05/2018 - 14:38

Desde 2006, cuando Hugo Chávez reinaba en Venezuela y AMLO buscaba por primera vez la presidencia, ha habido muchas personas que insisten en el parecido de los dos líderes y, en consecuencia, en las posibilidades de que México siga el camino de aquel país. En 2006, Chávez estaba en plenitud, le sobraban recursos y nunca quedó totalmente claro si había o no apoyado financieramente a López Obrador. Hoy las cosas son muy diferentes, y el sucesor de Chávez, Maduro, no creo que esté en capacidad de apoyar a nadie. Sin embargo, la pregunta acerca del parecido entre ambos líderes, y el potencial destino, es relevante.

México y Venezuela son países con grandes diferencias (mañana abundo en ello). Específicamente en el tema político, el triunfo de Hugo Chávez en 1998 se debió al derrumbe total del equilibrio partidista venezolano, entre Acción Democrática y COPEI, que funcionó por cuarenta años, desde el fin de la dictadura de Pérez Jiménez. Por otra parte, Hugo Chávez había intentado un golpe de Estado en 1992, que resultó un fracaso, y fue amnistiado en 1994. Estos dos elementos son determinantes para entender cómo construyó su dictadura: no existía una oposición organizada y él, personalmente, tenía ascendiente sobre los militares.

Esos dos elementos han continuado. Comprando algunos opositores, el régimen Chávez-Maduro ha logrado mantenerse por veinte años, y hoy mismo no parece posible sacarlos del poder por la vía política. Con respecto a los militares, el golpe de Estado fracasado de 2002 convenció a Chávez de instalar un sistema de tipo cubano, y transfirió la tecnología de los Castro junto con personal, tanto de inteligencia como militar. Al día de hoy, todo indica que los militares venezolanos siguen siendo dirigidos desde La Habana.

Tengo la impresión de que en el primer punto no habrá gran diferencia entre AMLO y Chávez. Parece que en esta elección se derrumba el sistema de partidos que se construyó después de 1988, cuando el PRI dejó de ser partido único para convertirse en el mayor de varios, el único realmente nacional, que mantuvo casi siempre la primera mayoría en el Congreso federal y siempre más de 16 gobernadores. No lo sabremos hasta la primera semana de julio, pero todo indica que el PRI puede quedar reducido a un quinto lugar en Diputados y un lejano tercero en Senadores, según cifras de Consulta Mitofsky. Algo peor ocurrirá con el PRD, que puede estar en sexto o séptimo lugar en Diputados, cuarto o quinto en Senado y ningún gobernador. En esas condiciones, AMLO puede construir una mayoría calificada, como lo hizo Chávez hace 20 años. Como, además, Morena tendrá alrededor de 14 congresos locales, la Constitución estará prácticamente en sus manos.

En el discurso, no veo mucha diferencia entre Chávez y López Obrador, aunque los seguidores de éste insistan que las hay. Ambos, seguidores de Fidel, El Che y Allende; ambos, promotores de su propia moral; ambos, usufructuarios de creencias y religiosidad populares; ambos, erigidos en jueces y verdugos de la 'mafia del poder', según se vaya necesitando. Es claro que Chávez tuvo un margen económico que AMLO no tendrá, pero igual se lo acabó. Por cierto, también Chávez llegó al poder apoyado por empresarios, intelectuales y clasemedieros que creían que debía haber un cambio. Creo que todos ellos han emigrado o han perdido sus bienes, como prácticamente ha ocurrido con todos los venezolanos.

La única diferencia que percibo es la inexistente presencia de López Obrador entre las Fuerzas Armadas, a las que ha atacado consistentemente. En eso sí, Chávez y López Obrador son distintos.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.