Economía

Ordena Trump revisión de política comercial para abril

El presidente de EU indicó que su administración perseguirá una política comercial que ponga en primer lugar a la economía estadounidense, sus trabajadores y la seguridad nacional.

La decisión incluye también al T-MEC y aplica para todas las agencias federales (Bloomberg)

El presidente Donald Trump ordenó una revisión integral de la política comercial estadounidense, estableciendo una fecha límite al 1 de abril para recibir recomendaciones que podrían transformar significativamente las relaciones comerciales de EU, incluyendo el T-MEC.

El lunes, instalado en la oficina oval, Trump anunció aranceles del 25 por ciento para México y Canadá a partir del 1 de febrero, esto como respuesta al flujo de migrantes y fentanilo a través de las fronteras. Un día después, prometió imponer aranceles también a la Unión Europea y China, de un orden del 10 por ciento, a partir del 1 de febrero.

De acuerdo con el memorando presidencial, se estableció que la administración perseguirá una política comercial que ponga en primer lugar a la economía estadounidense, sus trabajadores y la seguridad nacional.

Respecto al T-MEC, el memorando instruyó específicamente al Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), Jamieson Greer, a iniciar el proceso de consulta pública en preparación para la revisión programada de julio 2026. Esta evaluación deberá examinar el impacto del acuerdo en trabajadores, agricultores, ganaderos y empresas estadounidenses, con la instrucción de presentar un informe al Congreso sobre la operación del tratado.


Por otra parte, ordenó múltiples revisiones simultáneas al Departamento de Comercio, incluyendo una investigación sobre las causas de los déficits comerciales anuales persistentes en bienes y sus implicaciones para la seguridad económica y nacional. También se contempló revisar la viabilidad de la creación de un nuevo Servicio de Ingresos Externos (ERS) para la recaudación de aranceles y otros ingresos relacionados con el comercio exterior.

En materia de seguridad, el memorando vinculó directamente el comercio con la protección nacional, ordenando una revisión de la base industrial y manufacturera estadounidense para evaluar si es necesario ajustar las importaciones que amenacen la seguridad nacional.

Además, instruyó evaluar los flujos migratorios ilegales y de fentanilo desde Canadá, México y China, solicitando recomendaciones sobre medidas comerciales y de seguridad nacional para resolver esta emergencia.

Todos los hallazgos y recomendaciones deberán presentarse antes del próximo 1 de abril.


Herramienta de presión

David A. Gantz, investigador sobre temas de comercio internacional en el Baker Institute, señaló que el memorando confirma un estudio gubernamental sobre el impacto de los aumentos arancelarios, aunque aparentemente esto no aplicará para México y Canadá.

“Es difícil saber qué pasos podrían tomar Canadá y México para eliminar la amenaza de aranceles, o si alguna medida satisfaría a Trump”, indicó Gantz.

Respecto a la revisión del T-MEC programada para 2026, Gantz anticipó que las reglas de origen automotriz, tanto para vehículos eléctricos como de gasolina, serán prioritarias. “México y Canadá pueden esperar mayores presiones para trasladar la producción de automóviles y autopartes a Estados Unidos”, advirtió.

Por su parte, Samantha Atayde, socia de la práctica de comercio internacional y arbitraje de RRH Consultores, destacó como positivo que la administración Trump esté siguiendo el proceso reglamentado en su Ley de Implementación.

“Dado que el proceso es público, México tendrá oportunidad de conocer los temas de alto impacto de cara al proceso de revisión del Tratado”, señaló la experta, advirtiendo sobre la preocupante mezcla de agendas.

“Se evaluarán temas de migración ilegal y flujos de fentanilo, y darán recomendaciones en los ámbitos comerciales y de seguridad nacional, lo que puede mezclar estas agendas y poner presión a México”, dijo Atayde.

Negociación ríspida

En este contexto, Luis Gonzali, vicepresidente y codirector de inversiones en Franklin Templeton, ofreció una perspectiva más moderada sobre las amenazas arancelarias, destacando que es una táctica de negociación.

“Creemos que todo este tema de aranceles y amenazas es una posición negociadora para poder sacar ventaja en las negociaciones comerciales”, explicó. “No nos preocuparíamos tanto de ver aranceles sostenidos hacia México, probablemente los veamos en el corto plazo, pero definitivamente no sostenidos”, dijo el experto.

César Hernández, socio fundador de Publius Consultores, enfatizó que la migración ilegal y el fentanilo no son temas regulados en el T-MEC, pero su control es una clara exigencia de la administración Trump, que está dispuesta a usar herramientas del tratado, como los aranceles, para cumplir con estas demandas.

En este sentido, anticipó que la negociación será constante hasta julio de 2026, incluyendo temas como energía, maíz transgénico, contenido regional automotriz, inversiones chinas y el mecanismo laboral de respuesta rápida.

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