¿Culpable o no?, así es como Trump ha movido a las acciones en EU
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¿Culpable o no?, así es como Trump ha movido a las acciones en EU

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¿Culpable o no?, así es como Trump ha movido a las acciones en EU

Donald Trump tomó el crédito por el alza en las acciones, pero ahora que el mercado enfrenta una racha bajista culpa a la Fed y a los demócratas.

Economistas realizan un análisis que revela que Trump sí influyó en el alza de los valores, no por sus dichos sino por sus políticas a favor de los inversionistas.

Por Peter Coy
06/01/2019
Actualización 07/01/2019 - 23:20
Donald Trump.
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Verde significa arriba y rojo significa abajo en el mercado de valores. Últimamente ha habido muchos días rojos. Pero el verdadero color del mercado actual es el naranja dorado, el color del presidente Donald Trump porque, para bien o para mal, este se ha convertido en el mercado de valores de Trump. Hasta octubre pasado, el mercado alcista fue razonablemente llamado Trump Bump. El descenso en los últimos meses, particularmente desde principios de diciembre, es el Trump Slump.

Pocos cuestionarían que Trump es una personalidad volátil que tiene también una presidencia volátil. Ha sacudido al establishment hasta sus raíces. Sin embargo, durante la mayor parte de su tiempo en el cargo, la volatilidad en el mercado de valores fue inferior a su promedio a largo plazo, con la excepción de un periodo en febrero y marzo. La calma de los inversores siempre parecía estar un poco fuera de sintonía con la realidad. Pero las fluctuaciones tienden a aumentar cuando los precios tienen una tendencia a la baja, y eso es exactamente lo que ocurrió en el cuarto trimestre de 2018. El índice de volatilidad del Mercado de Opciones de Chicago llegó a 36 el día antes de Navidad, un aumento desde menos 15 en el verano y principios del otoño.

Estados Unidos finalmente tiene un mercado de valores igual al hombre en la Oficina Oval.

Una pregunta que debe hacerse en este punto de la agitación es cuánto ha afectado Trump al mercado de valores durante el bache y el desplome del mismo. La pregunta opuesta sería cuánto ha afectado a Trump el 2018, el peor año para los mercados desde 2008. ¿La derrota del mercado lo castigará, hará que se retire de algunas políticas y de su lenguaje que ha hecho que los mercados se pongan nerviosos? ¿O lo impulsará a atacar el status quo, incluso con mayor ferocidad, para demostrar que es correcto y recuperar algo de esa magia del mercado alcista?

La sabiduría convencional entre los economistas es que los presidentes obtienen demasiado crédito y culpa por los altibajos de los índices bursátiles. Son, según dicen, como un mahout (quien controla a un elefante) que se siente a horcajadas en el cuello de un elefante que va a donde quiera. Esto tiene algún sentido. El hecho de que las acciones hayan tenido su mejor desempeño en promedio durante las administraciones de presidentes demócratas no es una prueba de que los demócratas tengan un toque especial para las acciones.

Pero hay ocasiones en que los presidentes importan mucho, y esta es una de ellas. Los recortes a los impuestos propuestos por Trump y aprobados por el Congreso hace un año, son un ejemplo, ya que beneficiaron directamente al mercado de valores al impulsar las ganancias después de impuestos de las empresas. La desregulación, también propuesta por Trump, impulsó, de igual forma, a los precios de las acciones. El gobierno federal publicó menos de 20 regulaciones "económicamente significativas" en 2017, por debajo de las 100 registradas en 2016 y desde el inicio de la administración Reagan, según el Centro de Estudios Regulatorios de la Universidad de George Washington.

Algunos podrían argumentar que fue un error recortar los impuestos corporativos en un momento en el que el déficit está en aumento, o suspender los reglamentos destinados a proteger la salud y la seguridad del público, pero los cambios claramente ayudaron a la clase accionista al elevar los precios de los títulos. También ayudaron a las empresas más pequeñas que no cotizan en bolsa. "El presidente ha sido más agresivo que cualquier otro presidente que podamos recordar al crear un buen ambiente para las personas que manejan sus propios negocios", dijo Jack Mozloom, vicepresidente senior de asuntos públicos de Job Creators Network, una pequeña empresa con sede en Dallas y que se dedica a la defensa empresarial.

Aquellos demócratas que odian darle el crédito a Trump por algo positivo son reacios a admitir que la marcha alcista del mercado de valores tuvo algo que ver con él, prefiriendo atribuir el aumento a su predecesor, Barack Obama o la Reserva Federal o simplemente a la suerte. Pero es difícil ignorar que las acciones saltaron en los días posteriores a su sorpresiva elección y continuaron ganando terreno durante casi dos años. Ese es a lo que se le llama Trump Bump.

Incluso hay una teoría del por qué la volatilidad se mantuvo baja a pesar del caos de Trump y es que los inversores no pudieron leer las confusas señales de Washington, por lo que las ignoraron. “Un día la OTAN está obsoleta, otro día no lo es. Un día China es un manipulador de divisas, otro día no lo es”, escribieron en mayo de 2017 los economistas financieros Lubos Pastor y Pietro Veronesi, de la Escuela de Negocios Booth de la Universidad de Chicago, para VoxEU.org, un sitio web del Centro para la Investigación de Políticas Económicas. "Los mercados siguen escuchando a los políticos, pero prestan menos atención que antes", agregaron en el documento.

Sin embargo, en algún momento a principios de octubre, algo se agrió para las acciones. La pregunta es qué y quién tiene la culpa. Después de la fallida invasión de Bahía de Cochinos, el entonces presidente John F. Kennedy dijo: “La victoria tiene mil padres; la derrota es huérfana ”. Trump ha convertido la expresión de JFK en su slogan. En una serie de tweets exultantes, tomó el crédito por el mercado alcista; pero ahora que las acciones están cayendo, él ha tratado de fijar el parentesco de dicha disminución en otros, incluidos los demócratas (por impulsar la investigación de Rusia) y en Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, propuesto, en su momento, por el mismo Trump.

Aunque hay algo que decir a la defensa de Trump. Es cierto que la Fed, dirigida por Powell, no le está haciendo ningún favor a las acciones. A los inversores realmente no les gusta el aumento de las tasas de interés. La baja Antes de Navidad llegó inmediatamente después de una declaración del Comité Federal de Mercado Abierto, el 19 de diciembre, en la que citó un crecimiento económico "fuerte" y dijo que "probablemente se necesiten más aumentos graduales" de las tasas.