Fed deja sin cambios la tasa de interés en su primera reunión del año
menu-trigger
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

Fed deja sin cambios la tasa de interés en su primera reunión del año

COMPARTIR

···
menu-trigger

Fed deja sin cambios la tasa de interés en su primera reunión del año

bulletEn su primera reunión de Política Monetaria del año, el Banco Central decidió mantener el referencial en un rango de 1.50-1.75 por ciento.

Redacción
29/01/2020
Al registrarte estás aceptando el aviso de privacidad y protección de datos. Puedes desuscribirte en cualquier momento.

La Reserva Federal dejó su tasa de interés sin cambios este miércoles en su primera reunión de 2020, en línea con lo esperado por el mercado.

Con esta decisión, que fue unánime, el referencial se mantuvo en un rango de 1.50-1.75 por ciento.

En su comunicado de Política Monetaria, la institución consideró que la postura actual de la política monetaria es apropiada para apoyar la expansión sostenida de la actividad económica y que la inflación volvió al objetivo simétrico de 2 por ciento.

"El Comité continuará monitoreando las implicaciones de la información entrante para las perspectivas económicas, incluidos los desarrollos globales y las presiones inflacionarias, mientras evalúa la ruta apropiada del rango objetivo para la tasa de fondos federales", agregó.

Esta es la segunda reunión consecutiva en la que el Banco Central de Estados Unidos decide no hacer ningún cambio a su tasa de interés.

Analistas consultados por Bloomberg estimaban que la Fed mantendría su tasa de interés sin movimientos.

La institución presidida por Jerome Powell disminuyó en 75 puntos bases el referencial durante 2019 antes de aplicar una pausa a los recortes en diciembre pasado.

El presidente Donald Trump, uno de los críticos más constantes de Powell, ha pedido que la Reserva Federal lleve la tasa de interés a 0 por ciento.

La más reciente decisión de la Reserva Federal sucede después de la firma de la ‘fase uno’ del acuerdo comercial entre Estados Unidos y China, con la que ambas naciones entraron en una etapa de ‘tregua’ en una guerra comercial que duró más de dos años.

El pacto, firmado en la Casa Blanca el 15 de enero, compromete a Beijing a invertir cerca de 200 mil millones tanto en productos como en servicios financieros estadounidenses, con el fin de reducir el déficit en la balanza comercial de EU con China.

En el caso de las compras al sector agropecuario, se prevé que China haga un gasto de 50 mil millones de dólares. La fase uno del acuerdo comercial también establece inversiones en el sector energético por 50 mil millones de dólares y en el de la manufactura por 75 mil millones de dólares.

Los aranceles que la administración Trump determinó para casi dos terceras partes de las exportaciones chinas hacia EU se mantendrán por el momento y su eliminación se analizará en la segunda fase del acuerdo.

No obstante, los beneficios para la economía mundial previstos por este pacto se ven ahora amenazados por el avance del coronavirus 2019-nCov en China que, hasta el martes, ha cobrado la vida de 136 personas e infectado a más de seis mil.

El virus provocó que China declarara una cuarentena que afecta a cerca de 50 millones de personas.

La aparición de este coronavirus afecta ya el consumo y el turismo hacia China, pues varias naciones han recomendado suspender cualquier tipo de viaje no esencial hacia el gigante asiático. Además, empresas como Honda y Nissan están evacuando a sus trabajadores, mientras que cadenas como Starbucks y McDonald’s informaron del cierre de varias de sus sucursales.

Por otra parte, en Estados Unidos, el Senado realiza el juicio político contra el presidente Trump. El martes, el líder de la mayoría republicana en la Cámara alta, Mitch McConnell, admitió que no contaba con los votos necesarios para bloquear la posibilidad de llamar testigos en el proceso, esto de acuerdo con una fuente.

Si se abre la posibilidad de escuchar testimonios, los demócratas podrían llamar a John Bolton, exasesor de Seguridad Nacional de Trump, quien dejó su puesto tras varios desencuentros con el mandatario estadounidense.

Su testimonio tiene el potencial de alterar el curso del ‘impeachment’ y aumentar las posibilidades de que Trump sea destituido si revela una prueba importante que incrimine al presidente en una supuesta presión a Ucrania para que investigara a su rival político, Joe Biden.