Monterrey

Hiram Peón Lara: Primero vinieron a buscar a los comunistas

No caigamos en la cobardía de los intelectuales alemanes que callaron cuando el nazismo emergió y empezó una cacería.

El día de ayer La Asociación Nacional de Productores de Refrescos y Aguas Carbonatadas (ANPRAC) expresó su protesta por las declaraciones del Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, quien señaló a toda una industria con un calificativo que no vale la pena mencionar.

Y eso me recordó un poema escrito por el pastor luterano alemán Martin Niemöller que hizo público en uno de sus discursos en 1946. El poema trata sobre la cobardía de los intelectuales alemanes tras el ascenso de los nazis al poder y la subsiguiente purga de sus objetivos escogidos, grupo tras grupo.

La versión que a continuación reproduzco está grabada en el Memorial del Holocausto de Nueva Inglaterra̞ y dice:

"Primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista.

Luego vinieron por los judíos y no dije nada porque yo no era judío.

Luego vinieron por los sindicalistas y no dije nada porque yo no era sindicalista.

Luego vinieron por los católicos y no dije nada porque yo era protestante.

Luego vinieron por mí pero, para entonces, ya no quedaba nadie que dijera nada" . -Martin Niemöller

La razón por lo que traigo a la memoria de nuestros lectores este poema es porque se está atacando, de manera artera, a la industria refresquera de nuestro país con argumentos que han sido sobrepasados por la ciencia y el sentido común.

Durante años el gobierno, los partidos políticos en el poder, han utilizado a la industria refresquera para "ordeñarla" a través de impuestos como el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) que es un impuesto que entro en vigor desde 1980 y que se paga por la producción y venta de refrescos, así como a otros productos de otras industrias, como las gasolinas, alcoholes y cervezas.

Para poder cobrar este impuesto el gobierno esgrimió que este dinero se usaría para apoyar programas que ayudaran a disminuir la obesidad de los mexicanos, aún sabiendo que los refrescos son una parte de mínima del impacto en la salud de los mexicanos y que otros factores eran más importantes, como la mala planeación alimenticia en la familia o el sedentarismo.

La ANPRAC expresa que "las aseveraciones del doctor López-Gatell representan un trato inequitativo hacia el sector, satanizan una actividad estratégica para la economía y un producto que está en la preferencia de millones de mexicanos; incluso podrían configurar violaciones a derechos constitucionales y tratados internacionales.

Sugieren, además, la necesidad de encontrar un enemigo público a quien responsabilizar ante la crisis sanitaria que enfrenta el país por la pandemia de Covid-19, que ha costado la vida hasta ahora a más de 39 mil mexicanos.

Un calificativo como el que utilizó el subsecretario López-Gatell evidencia una animadversión personal contra la industria, basada en prejuicios e información imprecisa, y representa un peligroso sesgo ideológico que pone en riesgo a sectores productivos estratégicos que resultan vulnerados en su credibilidad.

La industria productora de refrescos y aguas carbonatadas es una de las más antiguas de México y hasta la fecha se ha ajustado a lo que expresa la ley y ha cumplido cabalmente con sus obligaciones fiscales, contractuales y éticas con la comunidad y ahora parece que se ha vuelto blanco de los delirios de este gobierno.

Es necesario levantar la voz y expresar un "ya basta".

No caigamos en la cobardía de los intelectuales alemanes que callaron cuando el nazismo emergió y empezó una cacería.

Debemos recordar que todos los mexicanos valemos lo mismo ante la ley y que no se puede descalificar y atacar y acusar, porque eso daría lugar a pensar que hay una agenda oculta contra los propios mexicanos.

Por ello es que este poema expresa el sentir del perseguido.

Primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista. Dijo Niemöller en Alemania.

Están viniendo a buscar a una industria mexicana y yo si reclamo porque soy mexicano.

No perdamos la esperanza. Hasta la próxima.

El autor es experto en comunicación corporativa y situaciones de crisis. Cuenta con un MBA del ITESM .

Opine usted: hirampeon@gmail.com

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad única de quien la firma y no hay que hacer que la postura editorial de El Financiero.

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