A propósito de la reapertura de centros comerciales, esta ha sido la 'misión invisible' de las tiendas
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A propósito de la reapertura de centros comerciales, esta ha sido la 'misión invisible' de las tiendas

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A propósito de la reapertura de centros comerciales, esta ha sido la 'misión invisible' de las tiendas

bulletEs posible que la década de 2020, cuando pase la crisis, acelere la tendencia de exitosos minoristas electrónicos expandiéndose a tiendas físicas.

Bloomberg / Conor Sen
09/07/2020
Actualización 09/07/2020 - 20:58
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Una vez más, estamos escuchando las predicciones familiares acerca de la desaparición del comercio minorista a medida que la pandemia provoca un diluvio de cierres de tiendas, especialmente para aquellas empresas con demasiadas deudas y productos que han pasado de moda.

Mientras Estados Unidos se encuentre operando a menos de la velocidad máxima debido al coronavirus, y quizá durante algún tiempo más, puede ser difícil para los propietarios llenar espacios recientemente vacíos. Pero las tendencias a largo plazo en el comercio minorista, la hospitalidad y los bienes raíces comerciales sugieren que en comunidades económicamente estables, esos espacios deberían ser ocupados eventualmente. Incluso es posible que la década de 2020 acelere la tendencia de exitosos minoristas electrónicos que se expandiéndose a ubicaciones físicas.

El aumento en los cierres de tiendas -un análisis señaló que hasta 100 mil ubicaciones podrían cerrarse para 2025- son la parte fácil de pensar. La compañía de ropa Brooks Brothers ha sido la última en declararse en bancarrota el miércoles, mientras que Lucky Brand Jeans lo hizo la semana pasada. Ambos cerraron tiendas y tuvieron problemas con la caída de las ventas. Los cambios en los patrones de compra provocados por el comercio electrónico junto con una gran carga de deuda, han llevado a la desaparición de innumerables minoristas durante la última década.

Después, los clústeres de bancarrotas exponen artículos preocupados sobre el estado de la industria minorista. Es natural que esta crisis se vea como otro momento de ajuste de cuentas para el comercio minorista y los bienes raíces comerciales que dependen tanto de él.

Pero es importante tener en cuenta que al entrar en esta crisis no hay evidencia de que el comercio minorista físico sea una industria a las puertas de la muerte o incluso en decadencia secular. Las ventas minoristas, quitando a los restaurantes y los minoristas que no son tiendas, lo que entonces incluiría el comercio electrónico, han crecido modestamente durante una década.

El empleo minorista total para 2015 había recuperado todas las pérdidas causadas por la Gran Recesión y se ha mantenido estable desde entonces, incluso con todos los titulares de cierre de tiendas y la proliferación de autopago. A pesar de que algunas categorías, como la electrónica y la indumentaria, han tenido dificultades, otras, como la venta minorista de salud y cuidado personal, han seguido creciendo.

La comida y el entretenimiento, que podrían considerarse como una experiencia minorista, lo han hecho aún mejor. Como parte del empleo total, los trabajos de ocio y hotelería han crecido durante décadas a pesar de las tendencias cambiantes en consumo y tecnología. Tal vez algo cambió para siempre con la pandemia, pero parece prematuro hacer esa afirmación.

Donde el comercio minorista ha tenido más dificultades ha sido en comunidades con una población cada vez menor y bases económicas cada vez más reducidas. Aquí no hay nada mágico: comunidades que pierden puestos de trabajo, minoristas que también pierden, ya sea comercio electrónico o no.

El comercio electrónico probablemente verá un rápido crecimiento este año debido a la pandemia, pero en su mayor parte el cambio de la venta minorista en físico a la venta en línea está ocurriendo con gran lentitud que hay tiempo suficiente para que el ajuste ocurra sin ser demasiado perjudicial. La participación en el mercado del comercio electrónico ha tardado 17 años en crecer del 1.8 al 11.8 por ciento.

Y muchos de los minoristas que se han ido a la quiebra en ese periodo tenían flagrantes debilidades: Sears y Toys 'R' Us probablemente estaban condenados sin importar la fortaleza de la economía. Pero compáralos con Nike, Apple y Lululemon, que parece poco probable que cierren muchas de sus tiendas.

También es posible que la década de 2020 vea cambios que beneficien a los minoristas físicos en general, incluso si eso no es necesariamente una buena noticia para algunos minoristas físicos con dificultades. Durante la década de 2010, muchos minoristas físicos estancados y sobreendeudados cerraron o se declararon en quiebra mientras el comercio electrónico despegaba. Pero el crecimiento del comercio electrónico también trajo consigo un aumento de los costos: para los anuncios en línea, para el espacio del almacén y para los costos de envío y entrega. En otras palabras, la ventaja de costos del comercio electrónico puede haber sido temporal.

Si la ventaja de costos desaparece, el crecimiento del comercio electrónico podría disminuir. Pero recurrir a las tiendas físicas podría ser una excelente manera para que las marcas en línea comiencen a permitir que los consumidores interactúen y experimenten sus marcas directamente. Los frentes de las tiendas también pueden ser una excelente manera de obtener ventas rentables y actuar como centros de distribución y devolución. En retrospectiva, un exceso temporal de tiendas vacías debido a la pandemia puede verse como una oportunidad única en la generación para adquirir bienes raíces de calidad.

Esto no necesariamente significa que Macy's verá un resurgimiento, pero podría significar que habrá más ubicaciones físicas de Amazon y Wayfair dentro de una década.

Entre las restricciones a las compras en persona en medio de la pandemia y los recortes de gastos que los minoristas están haciendo ahora, podría tomar algunos trimestres para que esta transformación se haga más evidente. Pero a medida que mejoran las condiciones económicas y de salud pública, el próximo acaparamiento de terreno para los ganadores del comercio electrónico podría ser los escaparates vacíos que dejaron los minoristas físicos que han conquistado.

Las opiniones escritas en esta columna no necesariamente reflejan la opinión de Bloomberg ni de El Financiero*

Conor Sen es columnista de Bloomberg Opinion, y ha sido colaborador de Atlantic and Business Insider*