¿Por qué la actual contingencia ambiental es histórica (y ‘extremadamente mala’)?
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¿Por qué la actual contingencia ambiental es histórica (y ‘extremadamente mala’)?

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¿Por qué la actual contingencia ambiental es histórica (y ‘extremadamente mala’)?

Hay tres factores principales para determinar que la contingencia ambiental que inició el martes es histórica para la Ciudad de México y 18 municipios del Edomex.

Uriel Blanco
14/05/2019
Actualización 15/05/2019 - 17:12
La contaminación cubre diversos puntos de la CDMX.
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La calidad del aire en el Valle de México pasa por una situación poco vista con anterioridad.

Desde la mañana del martes, la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe) activó contingencia ambiental extraordinaria en la Ciudad de México y 18 municipios del Estado de México debido a la presencia de partículas contaminantes menores a 2.5 micrómetros (PM 2.5). Horas después, también activó contingencia por ozono.

La CAMe mantuvo la contingencia ambiental por PM 2.5 y por ozono este miércoles desde las 10:00 horas.

¿Por qué es extraordinaria la contingencia de PM 2.5? Hay tres factores principales para determinar que la contingencia ambiental que inició el martes es histórica para la capital del país y el Estado de México, y además incluye una calidad del aire ‘extremadamente mala’.

La contaminación en la CDMX no es algo nuevo. Las partículas que provocan mala calidad del aire han sido generadas durante mucho tiempo atrás.

Sin embargo, de forma oficial se empezaron a recabar datos sobre contingencias ambientales desde 1988.

De 1988 a la fecha, se han activado 71 contingencias ambientales: 8 por partículas menores a 10 micrómetros (PM 10), 62 por ozono y una más -la de este martes- por PM 2.5.

Las contingencias por ozono y por PM 10 se registran desde 1988 y 1998, respectivamente.

Pero las PM 2.5 son partículas relativamente nuevas para las estadísticas del Programa para Contingencias Ambientales Atmosféricas (PCAA).

“Históricamente las contingencias ambientales se establecen para las PM 10 y para el ozono. Para las otras, las pequeñitas -PM 2.5-, durante los últimos seis años no se generó ninguna”, dijo el lunes Claudia Sheinbaum, jefa de Gobierno de la de la CDMX, en entrevista con Javier Risco en La Nota Dura.

De hecho, no solo es en los últimos seis años, como menciona la jefa de Gobierno de la CDMX. Según datos de la Dirección de Monitoreo Atmosférico y del PCAA, nunca se había decretado contingencia ambiental por PM 2.5.

De acuerdo con la última actualización de la norma ambiental sobre la calidad del aire en la CDMX (NADF-009-AIRE-2017), desde el 1 de enero de 2019 entraron al reporte de calidad del aire las PM 2.5.

Aunque se especificaron los niveles de calidad del aire por PM 2.5, no se llevó a cabo un protocolo oficial de contingencia ambiental para actuar en esos casos.

Sheinbaum recalcó el lunes que, a pesar de que las PM 2.5 se miden desde 2004, nunca se había decretado una contingencia por este tipo de partículas porque no hay un protocolo oficial que determine las medidas que ayuden a reducir estos contaminantes.

La jefa de Gobierno enfatizó además que “(las PM 2.5) son las que más dañan a la salud”.

¿Qué fue lo que causó esta ola de PM 2.5, al punto de decretar la primera contingencia de este tipo de partículas en la historia de la CDMX?

Tanto el Gobierno de la CDMX como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) han coincidido en que los niveles altos de PM 2.5 fueron impulsados por la contaminación diaria del Valle de México, y por los incendios forestales en la capital y en los estados de la Zona Metropolitana.

La Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) y las áreas de protección civil de las entidades indicaron que, entre el 9 y 13 de mayo, se han registrado 130 incendios en el Estado de México, 66 en la Ciudad de México, más de 112 en Hidalgo y 87 en Morelos.

Además de los contaminantes liberados por vehículos, cualquier evento de combustión libera partículas menores de 2.5 micrómetros.

Los incendios, la poca presencia de viento y las altas temperaturas han provocado que las partículas contaminantes no se dispersen.

Al mismo tiempo de que las PM 2.5 entraron al reporte de calidad del aire el 1 de enero de 2019, la Secretaría del Medio Ambiente de la CDMX detalló los niveles de contaminación para el ozono, las PM 10 y por primera vez para las partículas menores a 2.5 micrómetros.

El Índice de Calidad del Aire -antes conocido como IMECA- señala en la norma que con partículas PM 2.5, arriba de los 150 puntos, la calidad del aire es extremadamente mala.

A partir de 250.4 puntos en partículas PM 2.5, la norma menciona que es el nivel más peligroso para la población, y en este caso, si se llegase a él, se suspenderían todas las actividades en exteriores.

Al corte de las 17:00 horas, la estación de monitoreo de Nezahualcóyotl, en el Estado de México, es la única que se encuentra arriba de los 150 puntos que establece la norma. Por tanto, aquí la calidad del aire es extremadamente mala.

Ricardo Torres, parte del grupo de investigadores del Centro de Ciencias de la Atmósfera de la UNAM, dijo en entrevista con El Financiero que, aunque la actual calidad del aire está cuatro veces por arriba de lo que recomienda la Organización Mundial de la Salud para PM 2.5, no es el día más contaminado para el Valle de México.

“Son niveles altos (de partículas menores de 2.5 micrómetros), pero de que sean los más altos de la historia no es así (...). Cada año los tenemos aunque sean dos días cortitos. El 25 de diciembre y el 1 de enero son días en que los niveles se nos disparan completamente y es producto de la quema de llantas, de leña y todo lo que se quema en las noches”, comentó el especialista de la UNAM.

Desde que se comenzó su medición en 2004, indicó el investigador Ricardo Torres, “la tendencia de los niveles de PM 2.5 se ha mantenido constante hasta la fecha”. Esto quiere decir que, sin contar los actuales altos niveles de partículas, no ha habido señales de una reducción en la generación de estos contaminantes en 15 años.