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AMLO provoca la crisis energética

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AMLO provoca la crisis energética

19/02/2021
Actualización 19/02/2021 - 9:53

Ya desde tiempos en que era presidente electo y con ello se daba a conocer los nombres de los funcionarios que ocuparían las principales plazas en el gabinete, se anticipaba la tormenta en el sector energético.

Con los nombramientos de Rocío Nahle en Energía, Octavio Romero en Pemex y Manuel Bartlett en la Comisión Federal de Electricidad, se condenaba al sector energético del país al fracaso. Pocos repararon en el error de designar a servidores públicos sin experiencia y, sobre todo, sin una visión clara de hacia dónde va el mundo en materia de energía.

Mientras que los tres, alentados por una visión retrógrada del presidente López Obrador, se pronunciaron por regresar al uso de los combustibles fósiles y contaminantes como el combustóleo y el carbón, el orbe camina en sentido contrario, rumbo al uso de las llamadas energías renovables que son aquellas que se obtienen a partir de fuentes naturales que producen energía de forma inagotable e indefinida, como por ejemplo la energía solar, eólica o mareomotriz.

Luego, se tomaron decisiones que han comprometido la operación del sector productivo de México, como la cancelación de un plan de extracción de gas que contemplaba la licitación de 128 bloques de exploración y extracción de yacimientos no convencionales de gas natural en Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, al tiempo de suprimir las asociaciones de Pemex con empresas privadas, lo que afectó para que el país produjera su propio gas natural.

Dice el comunicado de prensa de Cluster Energía, que tras la reforma energética en la Ronda Cero se asignaron a Pemex los bloques con mayor potencial de extracción, entre ellos grandes yacimientos de gas natural, empero, la extracción fue anulada por la actual administración.

Otra decisión que ha puesto en riesgo al sector energético del país es la construcción de la refinería Dos Bocas que, cuando entre en operación, producirá gasolina y no los combustibles para generar energía eléctrica.

Al desprenderse de los excedentes de gas natural que se tenían apenas hace unos meses y cancelar las subastas eléctricas, hemos entrado al desabasto del fluido eléctrico y de gas natural que pondrá contra la pared al país y por ende a la industria por la carencia de estos energéticos.

Y ahora, por si no bastara el desastre, el presidente mandó al Congreso una iniciativa preferente a la Ley de Industria Eléctrica, con la cual vendrán demandas en cascada, en una serie de litigios internacionales por desconocer cientos de contratos privados que, además de estar amparados por las disposiciones legales en la materia, están protegidos en el marco del TMEC

Este nuevo entramado legal que está a horas de aprobarse en la Cámara de Diputados, de entrada garantiza que los apagones no serán esporádicos, sino constantes a nivel nacional y en determinadas horas.

Los cortes del fluido eléctrico que se han padecido prácticamente en todo el territorio nacional hasta el momento, no son nada en comparación con lo que se vienen en el futuro.

Al momento, cuatro grandes armadoras han parado operaciones por la falta de gas natural en sus procesos de producción: Volkswagen, GM, Mazda y Kia y seguramente habrá otras que lo harán en las próximas horas.

El presidente pidió apretarse el cinturón para ahorrar electricidad, sin embargo, el primer mandatario pasa por alto que la menos culpable de la actual situación es la población, y en cambio, han sido sus decisiones las que han puesto a México en una situación similar a la que ocurre en Venezuela.

Con López Obrador en el poder iniciamos con el desabasto de gasolinas en el país, que con el pretexto del combate al hauchicoleo y que a la postre está peor, se le dio el primer frenón a la economía y con ello nos encaminamos hacia la recesión económica en 2019 y que se recrudeció con la pandemia del Covid-19, a partir del año pasado.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.