Cómo será recordada la 4T
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Cómo será recordada la 4T

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Cómo será recordada la 4T

24/04/2019
Actualización 24/04/2019 - 13:20

Andrés Manuel López Obrador se molesta, algunos dirían que se enoja, cuando insistentemente los reporteros, en sus conferencias de prensa, le preguntan sobre la situación de violencia en el país. Esta semana fue particularmente difícil para el presidente López Obrador, porque no sólo se difundieron los datos oficiales que subrayan que se han incrementado los asesinatos (un 9.6 por ciento en comparación de los tres primeros meses de 2018), sino también imágenes un bebé acribillado en la masacre de Minatitlán, el viernes pasado.

El incremento de la violencia no sólo se está reflejando en los titulares de los noticieros y periódicos en México, sino también alrededor del mundo, especialmente en Estados Unidos. Medios de comunicación nacionales e internacionales buscan analistas no para conversar sobre el éxito que ha tenido el presidente en su batalla contra el huachicol, o el número de personas que ya recibió su pensión de adultos mayores. La nota es, y continuarán siendo, la violencia en México y si siguen incrementándose los homicidios.

Desafortunadamente para este presidente, para los mexicanos y para México, no hay ningún indicio de que pueda suceder una reducción importante de la violencia, por más que haya prometido en su conferencia de prensa que en unos seis meses habría una reducción.

El 2019 se perfila para ser el año más violento desde 1997, cuando se creó el registro oficial.

Esto molesta al presidente porque, a diferencia de muchas de sus propuestas y nuevas políticas públicas –que han aquejado a diferentes grupos en formas diferentes–, la inseguridad afecta a todos.

Y aunque tiene razón el presidente, de que le herencia maldita de gobierno anteriores es la inseguridad, llega un momento en que este discurso más que ayudarlo le hace daño.

El culpar a anteriores gobiernos empieza a quitarle credibilidad a Andrés Manuel López Obrador, dando la impresión de que culpa a otros porque no tiene una solución del problema a corto plazo. Parece que, por lo menos en este tema, el presidente tiene escusas y no propuestas que hacer a corto plazo.

Por más que promete que los programas de atención a jóvenes, combate a la corrupción y creación de la Guardia Nacional resolverán el problema, esto parecería indicar que no tiene una estrategia a corto plazo.

Probablemente la mayoría de las personas que votaron por AMLO, en 2018, también entienden que lo que propone el presidente no resolverá a corto plazo el problema.

En otros sexenios los gobiernos trataron de ignorar el problema, maquillando cifras, acusando a los medios de comunicación de ser amarillistas, asegurando que el problema es de los gobiernos estatales y municipales, o simple y llanamente tratando de ocupar espacios en los medios con éxitos políticos o económicos, nada, pero nada de esto va a cambiar la realidad del país.

Hay lecciones aprendidas en anteriores gobiernos que Andrés Manuel debería de recordar:

1.- Dejar de ser la cara del problema de la violencia e inseguridad en el país y que los secretarios o algún portavoz hable sobre este tema.

2.- Urge una estrategia puntual que se implemente pasado mañana para tratar de contrarrestar la violencia ejercida por el crimen organizado.

3.- Una estrategia inmediata daría la percepción de que el Estado trata de enfrentar el problema y que por lo menos hay intentos de que no se incremente el problema.

4.- Pero también poner sobre la mesa una estrategia a corto plazo permite dar un reconocimiento público del problema, y también envía a los legisladores la prioridad que tiene el combate a la violencia.

5.- Se requiere más presupuesto.

6.- Si hay algún tema en el cual el presidente debería de buscar acercamientos con la oposición, gobernadores, con la rama legislativa y judicial, con los empresarios, con las organizaciones sociales, el combate a la violencia debería de ser el punto que une a todos. El presidente, en este tema necesita crear una gran coalición, porque de lo contrario lo que haga ahora o en el futuro, no cambiará mucho la dinámica de la violencia en el país si no crea su 'cruzada' nacional.

7.- No maquillar números. Gobernante que hace esto siempre le sale el tiro por la culata. La realidad sobre la violencia no se puede esconder.

Son algunas ideas de lo que se ha aprendido no sólo en México, sino en otras partes del mundo. Ojalá que el presidente entienda que este tema definirá su presidencia. Si no controla la violencia, ese será el legado de la cuarta transformación.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.