Seguridad nacional: la bomba atómica de la política
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Seguridad nacional: la bomba atómica de la política

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Seguridad nacional: la bomba atómica de la política

25/09/2019
Actualización 25/09/2019 - 13:26

Es muy peligroso para una democracia cuando un gobernante o legisladores recurren al concepto de seguridad nacional para afianzar el poder. La justificación de la Guerra Sucia en contra de la izquierda y de la oposición, durante los años 70 y 80 se basaba en una concepción de seguridad nacional. Hace unos días el gobierno mexicano ofreció una disculpa pública a Martha Alicia Camacho Loaiza y quien en vida fuera su esposo, Juan Manuel Alapizco Lizárraga, quienes fueron miembros de la Liga Comunista 23 de Septiembre.

Y ahora Senadores de Morena, un partido identificado con la izquierda, amenazaron con pedir la desaparición de poderes en Guanajuato y de Tamaulipas, ambos estados gobernados por el PAN.

¡Qué vergüenza y que irresponsabilidad!

Y, sobre todo, están ofendiendo a todos los mexicanos que han sido víctimas del abuso del concepto de seguridad nacional.

Seamos claros, no están buscando la desaparición de poderes para proteger a los ciudadanos de Guanajuato y de Tamaulipas de los altos índices de violencia.

Lo hacen por razones políticas: Ya sea para poner un 'tatequieto' a los gobernadores panistas que amenazaron con salir del pacto federal. O porque les molestó que legisladores panistas quisieran hacer lo mismo en contra del gobierno de Veracruz. No es claro quién lanzó la primera granada, pero la guerra inició. Y la desaparición de poderes es una bomba atómica.

Abusar del concepto de seguridad nacional por razones políticas o para afianzar el poder son herramientas de gobiernos autoritarios que no tienen la capacidad de negociar o crear consenso con la oposición.

Parece que es una lección que aprendieron del presidente Donald Trump, quien ha argumentado que por razones de seguridad nacional tiene que construir el muro, o tiene que imponer aranceles a productos mexicanos.

Y no es la primera vez que la cuarta transformación abusa de este concepto de seguridad nacional: Vamos a militarizar la estrategia de seguridad pública. Hay que continuar construyendo el aeropuerto civil de Santa Lucia, por razones de seguridad nacional. Por razones de seguridad nacional, y no por la incapacidad del Estado o por falta de recursos, hay que poner a los Marinos a recoger sargazo o importar la medicina. Soldados plantando millones de árboles. Militares disfrazados de Guardia Nacional deteniendo a migrantes centroamericanos -algo que señaló y agradeció el presidente Donald Trump.

Tal vez es una estrategia de desviar la atención del creciente escándalo del director de la CFE, Manuel Bartlett.

Y ahora, perseguir a la oposición, desapareciendo poderes, no por razones de seguridad nacional, sino por la incapacidad de negociar o de gobernar del presidente y Morena. Considerar los delitos de facturación fantasma y evasión de impuestos como delitos dentro del ámbito de seguridad nacional y así asegurar prisión preventiva también es una vergüenza. Hay que combatir la evasión fiscal y la corrupción, pero no usando herramientas excepcionales que se deben emplear solo cuando hay verdaderas amenazas a la seguridad nacional. Amenaza de una masacre, un magnicidio, una pandemia mortal, por ejemplo. Y hay que reconocer, que ante la ola de violencia que se vive en el país y la amenaza que enfrentan la población en regiones enteras que están controlados por el crimen organizado, tal vez debería de considerarse la desaparición de poderes, si esto ayuda a proteger a la población.

Tal vez debió declararse estado de excepción en San Fernando en 2010 cuando inicialmente asesinaron a 72 migrantes y en 2011 cuando masacraron a más de 192 personas. O tal vez debería de haberse declarado desaparición de poderes en Ayala cuando por la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa hace cinco años.

Pero desparecer poderes en Guanajuato y Tamaulipas, por revanchismos políticos y no para proteger la población… Por afianzar el poder. Enviar un mensaje a los panistas. Mantener quietos al PRI. O simple y llanamente porque el concepto de seguridad nacional es para promover los intereses y control político. O por no acatar un amparo de un juez.

¡Qué vergüenza! ¡Qué falta de responsabilidad!

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.