¿Tenencia federal o más placas de Morelos?
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¿Tenencia federal o más placas de Morelos?

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¿Tenencia federal o más placas de Morelos?

05/07/2019

La razón por la que cada vez vemos más vehículos con placas de Morelos es muy sencilla: en ese Estado no se paga tenencia (al igual que en Guanajuato, Jalisco, Puebla, Colima, etc.). Obviamente, quienes más pagarían por tenencia en otras entidades, aprovechan la alternativa y obtienen sus placas en los paraísos de la no-tenencia.

Legisladores de MORENA hablan ahora de homologar la tenencia de automóviles a nivel nacional o de volver a un impuesto federal parejo para todos. La idea es que no haya forma de “zafarse” con el cobro de este impuesto y recaudar entre 120 y 130 mil millones de pesos anuales que se les están escapando a los estados. El Presidente ha tenido posturas diferentes a la Secretaría de Hacienda al respecto de esta posibilidad, por lo que no queda claro qué pasará en el paquete económico para 2020. Viendo todos los ángulos, parecería que la tenencia federal puede ser una buena solución a un problema grave de mala competencia regulatoria.

Algunas personas han criticado que los habitantes de la Ciudad de México consigan matricula de otro estado para no pagar impuestos. Es cierto que pueden existir actos de simulación o corrupción aparejados a la obtención de placas, que son ilegales y deben sancionarse. La organización Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad ha documentado muchos de estos casos, pero no ha habido consecuencias. Sin embargo el tema de fondo es una situación de competencia regulatoria generada por malas políticas a nivel nacional que sirvió a fines electorales y que no midió las consecuencias, por lo que la solución es compleja.

La competencia regulatoria puede ser benéfica o dañina para la sociedad. Se puede dar entre cualquier nivel jurisdiccional (entre regiones, países, estados o municipios) y en algunos temas es tan común que a nadie sorprende. Las empresas en Estados Unidos, por ejemplo, suelen tener como domicilio el Estado de Delaware, aunque probablemente la mayoría de los empresarios no sepan ni en dónde queda ese pequeño lugar. Los barcos suelen tener banderas de países donde sus dueños jamás han estado, probablemente haya más barcos que personas de Panamá o Bermuda, debido a su interés en beneficiarse de una menor tributación. La competencia regulatoria negativa puede traducirse en leyes laborales que no protegen a los trabajadores o leyes ambientales tan laxas, que permitan la destrucción del medio ambiente por generar inversión, solo por mencionar algunos ejemplos recientes.

En este sentido, valdría la pena analizar si se requieren otro tipo de medidas para detener esta pugna, estableciendo estándares mínimos o mecanismos de sanción. En Europa, por ejemplo, existe un sistema para evitar y sancionar las “ayudas de estados” que limita el tipo de beneficios que se pueden dar a las empresas por parte de los países. Existen decisiones de la Comisión Europea contra firmas o gobiernos que han dado ayudas ilegales que afecten la competencia y el comercio.

La respuesta que han dado a esta situación de la tenencia las ciudades que se han visto afectadas por la pérdida de contribuyentes hasta hoy, ha sido nula. Sin duda, la competencia en los impuestos está afectando las finanzas de ciertos estados, y si el tener placas de otra entidad ayuda a violar las leyes de tránsito, entonces estamos en el peor de los mundos.

Nadie discute que quienes habitamos la ciudad debemos contribuir al mantenimiento de sus calles y las empresas y empresarios deben pagar impuestos equitativamente, pero los gobernantes no pueden esperar que las personas actúen en contra de sus intereses cuando las leyes les permiten una tributación menor. La respuesta al problema debe ser de política pública y, por ello, la tenencia federal suena como una adecuada respuesta al problema que solos nos hemos generado.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.