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Una vez más: reflexionando sobre el proceso de aprendizaje

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Una vez más: reflexionando sobre el proceso de aprendizaje

18/12/2020

“Los analfabetos del siglo XXI no

serán aquellos que no sepan leer

ni escribir, sino aquellos que no

puedan aprender, desaprender; y

volver a aprender”

El shock del future, Alvin Toffler (1928-2016)

En estos tiempos de pandemia prácticamente todos estamos de acuerdo en que hemos avanzado en temas de tecnología a pasos no solo agigantados, sino muy acelerados; en uno de los aspectos que más nos ha impactado es, sin duda, el importante papel que juega la tecnología en nuestra vida cotidiana.

Mi amigo y colega, el Dr. José Antonio Lozano, rector de la Universidad Panamericana y del IPADE, me comentó hace poco que si en la pandemia anterior —la ya lejana de AH1N1— hubiéramos dejado de salir tanto tiempo, no nos habríamos comunicado tan bien como ahora.

De hecho, al entrepreneur que inició Zoom, Eric Yuan, la revista Time lo nombró recientemente como el “Business person of the year”. Queriendo, y sin querer nos hemos vuelto tecnológicamente muy competentes. La historia de Zoom merece un relato aparte, es la odisea de un gran emprendedor.

Sin duda hemos estado sometidos a un proceso de aprendizaje muy intenso. Creo entonces que vendría bien hacer algunas reflexiones acerca de las etapas del aprendizaje. ¿Cómo se va dando el proceso? ¿Cómo conocemos o nos volvemos competentes en algún tema? ¿Cómo desarrollamos competencias? Conocer bien el proceso nos permitirá no sólo ubicarnos, sino también “manejarlo” a nuestra conveniencia.

“Todo aquello que el hombre ignora,

no existe para él; por eso el universo de

cada uno se resume en el tamaño de su saber”

Albert Einstein (1879-1955)

El proceso de aprendizaje que les comparto en este espacio consta de cuatro etapas y lo desarrolló Martin M. Broadwell, un experto en capacitación para el management(1)

1) Incompetencia inconsciente. No sabes que no sabes algo.

El individuo no entiende, ni sabe cómo hacer algo y no necesariamente reconoce esa carencia o hasta puede negar la utilidad de la habilidad. Cada persona debe reconocer su propia incompetencia y el valor de la nueva habilidad, antes de pasar a la siguiente etapa. El tiempo que un individuo pasa en esta parte del proceso depende de la fuerza del estímulo para aprender. A veces las crisis nos “empujan” a aprender, tratando de buscar el modo de superarlas.

2) Incompetencia consciente. Sabes que no sabes algo.

Incluye el período de aprendizaje desde cero. Aunque la persona no entienda o no sepa cómo hacer algo, reconoce dicha carencia, así como el valor de una nueva habilidad para subsanarla. Cometer errores puede ser (y de hecho es) parte integral del proceso de aprendizaje en esta etapa.

3) Competencia consciente. Sabes algo que antes no sabías y ya puedes “aplicarlo” o realizarlo.

Aunque aún necesitas concentrarte en ello, para que te salga bien. La persona ya entiende o sabe cómo hacer algo. Sin embargo, demostrar esa habilidad o conocimiento requiere de concentración. Puede desglosarse en pasos, y existe una fuerte participación consciente (hay que estar muy atento) en la ejecución de la nueva habilidad.

4) Competencia inconsciente. Realizas la actividad con maestría.

Ya no requiere toda la atención, de hecho es posible realizar otras actividades de manera simultánea. La persona ha tenido ya tanta práctica con una habilidad que se ha convertido en una “segunda naturaleza” y la puede realizarla fácilmente. Como resultado, la habilidad se puede realizar mientras se ejecuta otra tarea. El individuo, en esta etapa, ya es capaz de enseñarle a otros, dependiendo de cómo lo haya aprendido.

Recapitulemos sobre la cita de Alvin Toffler: tenemos que “aprender, desaprender; y volver a aprender” y tenemos que hacerlo rápido. Si algo positivo nos ha dejado esta pandemia es que, al ponernos en contexto de crisis (y prácticamente de peligro y supervivencia) nos ha forzado, nos ha obligado, a tener que aprender mucho y muy rápido.

Y también a tener que desaprender y dejar de hacer esas cosas que nos habían dando resultado, pero que en el contexto de crisis ya no funcionan. Hemos entrado al proceso de aprendizaje, es importante procurar no dejar de aplicarlo en nuestras vidas, personal y profesional y seguir aprendiendo, aunque (esperemos) la crisis desaparezca poco a poco.

* Profesor Decano del área de Política de Empresa (Estrategia y Dirección) en el IPADE.

(1) Broadwell, Martin M. (20 de febrero de 1969). “Teaching for learning”, wordsfitlyspoken.org. The Gospel Guardian.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.