Las piedras de Santa Lucía
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

Las piedras de Santa Lucía

COMPARTIR

···

Las piedras de Santa Lucía

16/10/2019

Feliz, feliz, feliz salió ayer el secretario de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú, de la oficina del presidente López Obrador, luego de conocer la noticia de que se había quitado la piedra del zapato. Había caído el último amparo contra el aeropuerto de Santa Lucía. El festejo… perdón, la ceremonia inaugural, se anunció para esta mañana. Será en la base aérea donde, al fin, el mandatario federal pondrá la primera piedra de su anhelado aeropuerto.

Pese a que les pusieron a un subsecretario de Sedatu, a uno de Semarnat, al procurador agrario y a directivos de Sader y Conagua, los campesinos que desde el martes bloquean Bucareli se negaron a negociar ayer en Gobernación. Líderes de organizaciones como UNTA, CODUC, CIOAC, entre otras centrales sindicales, consideraron que no había suficiente nivel en los representantes del gobierno. Quieren diálogo, pero con el subsecretario Ricardo Peralta. Por ello determinaron no sólo no asistir a la mesa y continuar con el plantón, sino retener durante horas a los empleados de Segob, nadie entraba y nadie salía. Así las presiones que no se iban a aceptar.

Quien entró en un aprieto fue el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell Ramírez, cuando, al lanzar la campaña contra la influenza, le preguntaron si el presidente Andrés Manuel López Obrador ya se había vacunado, pues, de acuerdo con la Secretaría de Salud, las personas mayores de 60 años deben aplicar el antídoto. Al subsecretario no le quedó más que responder que, en efecto, el Presidente es elegible, pero “el momento de vacunarse es una decisión privada”. Bien bajado ese balón.

Que no. Que Jaime Bonilla no sólo firmó el documento de su registro como candidato de la alianza “Juntos haremos historia” (Morena-PT-PVEM-Transformemos) para competir en una elección por un periodo de gobierno de cinco años, sino que era ¡de seis años! Bueno, al menos eso es lo que argumentó el empresario tijuanense, quien asegura que lo del periodo de gobierno por dos años se concretó hasta días antes de los comicios del 2 de junio. Por lo pronto, el morenista ya se comprometió a aceptar el fallo de la SCJN sobre este tema.

Constantes han sido las visitas del líder de la FSTSE, el priista Joel Ayala Almeida, hasta las oficinas del coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Mario Delgado. El propio dirigente de los burócratas sostiene que “es amigo” de Delgado y que por eso se le ha visto mucho en San Lázaro. Aunque otros aseguran que sus encuentros han sido para negociar el aumento que se consiguió para los trabajadores. Y es más, anticipan que los encuentros seguirán, porque quiere más “vales”… para los empleados.

Fueron por lana y salieron trasquilados. Indignados se presentaron ayer en San Lázaro líderes sindicales de la CTM, CROC, CROM, UNT, entre otros, para reclamar que en el Presupuesto 2020 no se incluyeron recursos para implementar la reforma laboral. Sólo que los periodistas cuestionaron primero los zapatos Ferragamo, de no menos de 12 mil pesos, de Francisco Hernández Juárez, dirigente de los telefonistas, quien corrigió y dijo “son Michel Domit”…

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.