Aprovechar facultades recaudatorias
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Aprovechar facultades recaudatorias

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Aprovechar facultades recaudatorias

03/07/2020
Actualización 03/07/2020 - 14:34

El autor es el auditor superior de la Federación .

Ya hemos comentado el desperdicio que hay del poder recaudatorio del impuesto predial, un impuesto patrimonial; simplemente administrándolo correctamente, no es necesario hacer revaluaciones confiscatorias, sino fortalecer los catastros y encontrar mecanismos para su cobro, incluyendo la posibilidad de convenios entre órdenes de gobierno.

Se han dado casos muy interesantes de incrementos muy simples, con un rebote en 1990, en los coeficientes del Fondo de Fomento Municipal. Un fondo que íntegramente se distribuye entre los municipios.

Generar más ingresos no significa crear nuevos impuestos, significa rediseñar los que ya existen y mejorar su administración.

Otro buen impuesto creado desde 1962 es el Impuesto a la Tenencia o Uso de Vehículos; se trata de un impuesto patrimonial, progresivo, no regresivo, que desafortunadamente se convirtió en un impuesto de venta política. Era un impuesto federal, pero como tal desaparece el primer día de 2012, establecido en la ley desde 2007, que daba a las entidades dos opciones: crear un impuesto estatal con características similares a la tenencia federal –que cobraban los estados quedándose con el 100 por ciento– o empezar a trabajar en el ajuste de sus presupuestos. Por lo que al estar vinculado a los compromisos de las campañas políticas, se deterioró su potencial recaudatorio después de 2008.

Como se observa en la Ciudad de México, a pesar de haber pasado por una reducción, hoy sigue significando un monto parecido a la recaudación del Impuesto sobre Nóminas y durante muchos años ambos significaron casi la mitad de los ingresos de la Ciudad, y éstos, los ingresos propios, equivalentes a las transferencias, entre otras cosas porque nunca recibieron los recursos del FAEB, como el resto de las entidades federativas. Hoy, consecuencia logia de la crisis, está un poco abajo, pero sigue siendo relevante.

Algunos estados tenían en 2007 un impuesto sobre tenencia a vehículos de más de 10 años de antigüedad, entre ellos algunos con parque vehicular muy antiguo.

Se trataba de 14 entidades federativas, incluyendo a los estados con mayor número de municipios y el entonces Distrito Federal.

Los estados, para no perder esta fuente de ingresos, empezaron a crear sus propios impuestos estatales. Siendo los primeros Guerrero y Aguascalientes con vigencia desde 2009, a tres años del primero de enero de 2012, luego en 2010 otros seis estados y así se fueron sumando; sin embargo, otras 14 entidades lo han ido derogando hasta la fecha. Hubo casos como el de Veracruz, que lo derogó, pero luego el propio Congreso “ante la crisis financiera internacional”, lo volvió a poner y lo volvieron a derogar: otro estado lo derogó y luego fue a pedir a las autoridades hacendarias un 'apoyo' equivalente a la recaudación perdida…

Los grandes perdedores de esto fueron los municipios, que recibían por lo menos el 20 por ciento de la recaudación de la tenencia como un acto de colaboración administrativa, a la mayoría no se les consultó y menos se les compensó.

De acuerdo al estupendo libro que Indetec acaba de publicar sobre este impuesto, 14 estados lo mantienen en vigor, pero algunos con subsidios o estímulos hasta de 100 por ciento; algunos para vehículos cuyo valor no exceda de 400 a 550 mil pesos, como Guanajuato, Tlaxcala, Estado de México y Querétaro; 16 lo tienen derogado y la Ciudad con un subsidio estacionado en 250 mil pesos desde 2013, tiene ingresos significativos –lo que tenía antes de 2012–, lo mismo que Quintana Roo. Estado de México tiene buena recaudación, a pesar del subsidio.

En suma, es un buen impuesto a la riqueza, es progresivo, no genera inequidad, pero además es útil por razones de seguridad pública, esto es el control vehicular.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.