Casineros mexicanos en Las Vegas
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Casineros mexicanos en Las Vegas

18/10/2019

Con la intención de encontrar nuevos inversionistas a nivel nacional en la industria casinera, Miguel Ángel Ochoa Sánchez, titular de la Asociación de Permisionarios, Operadores y Proveedores de la Industria del Entretenimiento y Juego de Apuesta (AIEJA), participa esta semana a la convención anual de la Global Gaming Expo (G2E) en Las Vegas, Nevada.

La G2E congrega a los principales fabricantes, operadores y proveedores del sector de juegos y sorteos a nivel global, por lo que la presencia de la AIEJA sirve para mantenerse al tanto de las novedades e innovaciones de la industria, tal es el caso del juego en vivo, juego online e infraestructura de punta.  

Y vaya que el sector nacional tiene un gran peso en la economía, hablamos de una derrama económica de 3 mil 500 millones de pesos anuales y la generación de poco más de 50 mil empleos directos y 150 mil indirectos, no por nada existe en el Congreso una iniciativa para reformar y actualizar las leyes en la materia.

Cabe destacar que desde hace años el presidente de la AIEJA ha insistido en que es necesario modernizar la Ley de Juegos y Sorteos de 1947, a fin de contribuir a que este negocio crezca al amparo de la ley, ya sea que se trate de apuestas físicas o de juegos online.

De acuerdo con datos de la consultora Statista, la distribución de los ingresos de los juegos de apuesta en México básicamente se divide en 10 por ciento para los sitios legales y 90 por ciento para las páginas de apuestas ilegales.

Queda mucho por hacer.

El director general de Aeroméxico, Andrés Conesa, enfrenta al menos tres batallas que le han causado algunas turbulencias en el complicado vuelo de la aerolínea durante este año.

La caída de un avión 737 MAX del fabricante Boeing en Etiopía ocasionó estragos en la planeación de frecuencias de la aerolínea mexicana que tiene 6 aeroplanos de ese modelo en tierra, más 5 unidades que no le han entregado, con lo que tiene un déficit involuntario de 11 aeronaves, lo que le ha causado problemas en la atención de sus rutas internacionales. Hasta ahora, no hay una fecha concreta del regreso de los MAX.

La segunda batalla también está en el horizonte internacional. Conesa ha debido enfrentar el intento de aterrizaje de Emirates, de Tim Clark, en el aeropuerto de la Ciudad de México. Entre descalificaciones de la línea emiratí y acusaciones no comprobadas de Aeroméxico, ésta decidió emprender una lucha legal para impedir la llegada de la empresa árabe. Por ahora, la firma del ‘Caballero Águila’ ha ganado una batalla, veremos cómo termina la guerra.

El tercer flanco es contra los ‘azules’, como en los círculos más altos de Aeroméxico nombran a Interjet. Ambas firmas aéreas se han acusado de ponerse el pie en la cerrada lucha por el cielo mexicano. Lo que se anticipa para final del año es un episodio más de esta pugna, pues para la temporada de invierno Aeroméxico necesita por lo menos de 45 pilotos más y cerca de 200 sobrecargos, que quizá podrían salir de Interjet.

Ayer en este espacio le contamos que, de acuerdo con datos de la Profeco, Interjet lideró la quejas de usuarios por demoras y cancelaciones en los primeros nueve meses de 2019.

Hoy desde la aerolínea que encabeza William Shaw, nos explican que esto es reflejo de las conductas anticompetitivas y desleales que ha enfrentado este año  por parte de uno de sus competidores, del que no mencionaron el nombre.

Como ejemplo, refirieron que tenían en su nómina a más de 180 sobrecargos que fueron contratados por su competencia, a unos días de que iniciaran las pasadas temporadas vacacionales de Semana Santa y verano, con el fin de interrumpir su operación de manera deliberada y comprometer su participación en el mercado.

Frente a las cancelaciones, nos cuentan que Interjet siempre ha implementado un plan de protección para compensar a sus pasajeros por encima de lo que marca la Ley de Aviación Civil.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.