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Riesgo e Incertidumbre: De los Cisnes Negros y otras categorías de previsión

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Riesgo e Incertidumbre: De los Cisnes Negros y otras categorías de previsión

28/12/2020
columnista
Ernesto O'Farrill
Perspectiva Bursamétrica

De cara al 2021, vale la pena detenernos a analizar cuáles pudieran ser los elementos de mayor incertidumbre, y cuáles podrían ser los principales riesgos para el futuro. Para esto dedicaremos este espacio a precisar algunos términos.

¿Es el Coronavirus un Cisne Negro, como lo hemos venido afirmando a lo largo del año varios analistas? ¿Qué otras modalidades de previsión pudiéramos considerar ahora que vemos hacia el 2021?

De acuerdo con Nassim Nicholas Taleb autor de “El Cisne Negro; el impacto de lo altamente improbable (2007)” la pandemia del Coronavirus no es en estricto sentido un Cisne Negro, aunque sí es un evento de alto impacto y de graves consecuencias globales.

Para Taleb, lo que llamamos un Cisne Negro “es un suceso con los tres atributos siguientes. En primer lugar, es un caso atípico, ya que se encuentra fuera del ámbito de las expectativas regulares, porque no hay nada en el pasado que puede apuntar de manera convincente a su posibilidad. En segundo lugar, conlleva a un impacto extremo. En tercer lugar, a pesar de su condición de rareza, la naturaleza humana nos hace inventar explicaciones de su presencia después de los hechos, por lo que es explicable y predecible. Me detengo y resumo los tres puntos: rareza, impacto extremo y retrospectiva (aunque no prospectiva). Taleb no diferencia en la connotación del impacto, si es bueno o malo, positivo o negativo. Todos estos eventos impredecibles son cisnes negros, como puede ser el descubrimiento de la rueda o del Internet, o el accidente nuclear de Fukushima, o la crisis hipotecaria y financiera del 2010, el derribamiento de las Torres Gemelas en Nueva York.

La pregunta entonces es: ¿Qué tan predecible era el evento del Covid 19 como pandemia global?

En la Conferencia de Seguridad de Múnich de 2017, en una conversación con los líderes mundiales para ejemplificar la poca planificación ante una posible pandemia, Bill Gates les dijo que se imaginaran una nueva arma que fuera capaz de matar a millones de personas, y llevar las economías al colapso y avivar el caos entre los países. “Si fuera un arma militar, la respuesta sería hacer todo lo posible para desarrollar contramedidas... La historia nos ha enseñado que habrá otra pandemia global mortífera. No podemos predecir cuándo, pero dado la creación de nuevos patógenos, el aumento del riesgo de un ataque biológico y la conectividad de nuestro mundo, hay una gran probabilidad de que una pandemia enorme y letal ocurra a lo largo de nuestra vida”.

Un año después, en 2018, el líder de la Organización Mundial de la Salud advirtió que “una epidemia devastadora podría empezar en cualquier país en cualquier momento y matar a millones de personas porque no estamos todavía preparados”. “El SARS en 2004, el H1N1 (también conocida como gripe A) en 2009 o el Ébola en 2015 fueron un anticipo de lo que podía ocurrir”, comentó Bill Gates en una conferencia el 27 de abril de 2018 en la Sociedad Médica de Massachusetts. “El mundo necesita prepararse para las pandemias de la misma forma que se prepara para la guerra”.

Es conveniente detenernos ahora a hablar de la diferencia entre riesgo e incertidumbre: A diferencia del riesgo, que sí puede medirse, la incertidumbre implica una incapacidad para determinar la probabilidad o el impacto (o ambos) de un determinado evento futuro. Incertidumbre es la primera cualidad de un cisne negro, mientras que un riesgo es algo que se puede calcular (aunque todo cálculo de riesgo tiene elementos de incertidumbre). El objetivo primordial y el desafío del análisis de riesgos es poder transformar la incertidumbre en evaluaciones o riesgos probabilísticos y cuantificables.

Así, tomando en consideración los siguientes elementos: 1. Frecuencia, 2. Probabilidad de ocurrencia, y 3. Grado de Impacto posible. El Instituto de Estudios de Seguridad de la Unión Europea (ISS) tiene una clasificación de previsiones con base en animales, más compleja que el concreto y conciso concepto de Taleb. Identifican 3 animales en adición al Cisne Negro: El Rey Dragón, el Rinoceronte Gris y el Alce Blanco.

Precisando; si hablamos de eventos con mucho impacto, muy poco frecuentes y que son predecibles hasta cierto punto, estamos ante un ‘Rey Dragón’. (Covid 19). Si, por el contrario, son eventos con una probabilidad de ocurrencia elevada y con un grandísimo impacto pero que solo ocurren tras una larga serie de advertencias, o coincidencias, hablamos de un ‘Rinoceronte Gris’, (un crack bursátil posterior a un fuerte boom). Y en tercer lugar, tenemos aquellos eventos que son resultado de la acción intencionada y que acaban con consecuencias positivas (la globalización).

¿Que factores o eventos podemos encontrar en el 2021 que pudieran catalogarse dentro de estos prototipos de riesgo/incertidumbre? Los que nuestra imaginación nos lleve a pensar. Le doy los que me llegan a la mía: Cisne Negro: Un megaterremoto en Nueva York. Rey Dragón: Un tercer rebrote global con una nueva sepa del Covid 19. Un rinoceronte Gris: El Barza se corona Campeón de la Champions, y el Alce Blanco: Una nueva tendencia de desgravación del comercio mundial.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.