El alto costo de no hacerlo
menu-trigger
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

El alto costo de no hacerlo

COMPARTIR

···
menu-trigger

El alto costo de no hacerlo

03/08/2020
Actualización 03/08/2020 - 15:52

Los números en economía, seguridad y salud son desastrosos. El gobierno los niega, cree que es su papel: negar la realidad para infundir ánimo. Si dice la verdad se hunde la confianza y con ella el gobierno. Lo mejor es mentir. La estrategia es un éxito, ya aplanamos la curva, la pandemia nos vino 'como anillo al dedo', desde enero comenzamos a prepararnos. ¡Celebremos con antorchas en el Zócalo!

El contexto es inmejorable para la oposición en vistas a las elecciones intermedias de julio de 2021. Son elecciones locales: 15 gubernaturas y 500 diputados. Los electores evaluarán cómo va su estado, su municipio, su ciudad. Las encuestas hoy no son buenas para la oposición, pero los votantes no saldrán a votar teniendo a la vista los números que nosotros vemos, los que tendrán enfrente serán mucho peores. La economía no va a levantar sin apoyo del gobierno a las Pymes (sólo 7.8 por ciento de las empresas ha recibido algún tipo de apoyo). ¿Los empresarios habrán recobrado la confianza luego de la cancelación arbitraria de la cervecería en Mexicali, que llevaba invertidos 900 millones de dólares en la construcción de la planta y la cancelaron por una consulta hechiza? Sin confianza, sin apoyos, en julio de 2021 es muy probable que estemos enfrentando los efectos devastadores de una economía deprimida y un altísimo nivel de desempleo.

Los votantes de 2021 no saldrán a votar teniendo en mente los 47 mil muertos por Covid del día de hoy, sino los 150 mil o más que se acumularán de aquí a entonces (si nos va bien y de acuerdo a las cifras oficiales, que no toman en cuenta el enorme subregistro que dispara la cifra de fallecidos por tres o por cuatro). Será inocultable el tamaño del desastre. Los votantes del 21 votarán con la vista puesta en los 100 mil muertos de la violencia criminal imparable.

La propaganda, las mañaneras, el apoyo de la televisión, las mentiras del presidente estarán a tope. Pero la realidad es terca. La realidad de un pariente o un amigo muerto por Covid. La realidad de que no alcanza para comprar comida (hoy, a 11 meses de las elecciones, a 54 por ciento de los empleados no les alcanza para comprar la canasta básica) y pagar la renta. La realidad del asalto cotidiano, de las masacres que no paran, acabarán por imponerse a las mentiras oficiales.

El principal enemigo de la oposición será el divisionismo, la ambición o el mal cálculo de creer ganar por cuenta propia para no tener que repartir. Ahora todo es confusión: los partidos rechazan las alianzas, los partidos aplauden las alianzas, mientras Morena va sumando carroña política, pero no deja de sumar. La situación es clara: la alianza opositora es condición necesaria para alcanzar la mayoría en la Cámara de Diputados. Hay que decirlo: se trata de una oposición miope, incapaz de generar ningún mensaje alternativo, dividida, de muy bajas miras, sin propuestas, y aún así, mucho mejor que la incompetencia mostrada por Morena en el poder. Los hechos lo demuestran. Morena no estaba lista para tomar el poder en 2018.

Celebro que la elección de los cuatro nuevos consejeros del INE fuera limpia y confiable. Pero la actitud del partido gobernante no fue esa. Intentaron reventar el proceso. Ackerman fue enviado a envenenar los mecanismos de elección. Dolores Padierna encabezó un grupo que proponía violentar el proceso. Si Morena decidió no hacerlo no fue por ánimo de fair play sino porque calculó que le saldría muy caro reventar la elección de consejeros. Para que una democracia funcione necesita demócratas. López Obrador no es un demócrata, sólo reconoce las elecciones que él gana. Es casi seguro que el presidente va a seguir con su campaña de desprestigio contra el INE y toda la hueste digital oficial va a estar dirigida contra el Instituto y sus consejeros. El gran aliado de AMLO, Donald Trump, habla de aplazar las elecciones de noviembre y de no reconocer los resultados si le son adversos. Es la escuela mexicana, el estilo de López Obrador. No son demócratas, no tenemos que asumir que van a jugar limpio en estas elecciones por venir. Van a usar toda la fuerza del Estado a su favor.

El costo de no alcanzar la mayoría legislativa en el 21 es muy alto. Hasta el momento Morena ha reformado 36 artículos constitucionales, con una renovada mayoría renacería su viejo proyecto de una nueva Constitución (además de la Constitución Moral que le daría armas para invadir la esfera privada). Hasta ahora el gobierno de López Obrador ha gobernado con el apoyo interesado de las televisoras y una oposición periodística adversa. La televisión para la mayoría pasiva y la prensa para la minoría ruidosa. Pese a ser minoría, no la soporta el presidente, todos hemos visto sus lamentables berrinches. Uno de los costos de esa renovada mayoría será la tentación de terminar con esos espacios, con estos espacios, con esto que estamos haciendo usted y yo, yo opinando y usted discrepando, dialogando. Esa conversación, esencia de la democracia, es lo que estará en juego en 21.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.