Un reconocimiento a los Ángeles Verdes
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Un reconocimiento a los Ángeles Verdes

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Un reconocimiento a los Ángeles Verdes

19/07/2019

Cuenta la leyenda, o al menos son los recuerdos de algunos de los más veteranos miembros que aún siguen en activo, que la Corporación de los Ángeles Verdes tuvo entre sus integrantes a algunos efectivos que habían formado parte del legendario Escuadrón 201, aquel cuerpo de aviación con el que México participó en la Segunda Guerra Mundial, quienes posteriormente sirvieron de escolta al presidente Adolfo López Mateos a finales de la década de los años 50 y principios de la siguiente del siglo pasado, para finalmente pasar al Departamento de Turismo que, dos sexenios después, se convertiría en lo que es hoy la Secretaría de Turismo.

El nombre les llegó de una ocasión en que patrullando las carreteras de la península de Baja California, que en esos días era una isla casi desierta en su parte sur, se toparon con una pareja de estadounidenses quienes se habían quedado varados al descomponerse su auto y sin nadie que pudiera ayudarlos a decenas de kilómetros a la redonda.

Esta patrulla los auxilió, les resolvió el problema y el par de turistas pudo regresar a su casa sana y salva. El suceso, un tanto insólito para la época y el lugar, trascendió a los medios de información de su pueblo y fueron entrevistados por un periódico local.

Al contar la anécdota, la pareja narró al reportero el miedo que vivieron al sentirse solos y desesperados en medio del desierto, sin posibilidad de solucionar por sí mismos el desperfecto, cuando de repente vieron llegar a aquellos hombres con uniformes verdes, que fueron amables con ellos y los auxiliaron, al grado que los describieron como unos “ángeles verdes” que habían aparecido de quién sabe dónde, para ponerlos a salvo sin ni siquiera haberles cobrado por sus servicios.

El reportaje llegó a manos de las autoridades mexicanas quienes, al leer la narración, decidieron nombrar así a la corporación: Ángeles Verdes.

Cierta o no la historia, oficialmente los Ángeles Verdes nacieron el 15 de septiembre de 1960, por lo que están cerca de cumplir nada menos que 59 años de servicios, tiempo en el que, sin ninguna duda, se han labrado un gran prestigio por la labor que desarrollan, la cual hoy en día no se restringe al auxilio mecánico para turistas en problemas por las principales carreteras del país, sino que también proporcionan ayuda en caso de desastres naturales a la población en general, además de orientación e información turística por vía telefónica.

Actualmente, cuenta con 697 servidores públicos que disponen de 323 unidades en las que cada año recorren 22 millones de kilómetros en busca de viajeros terrestres a quienes auxiliar, principalmente durante las temporadas vacacionales, periodos en que, por obvias razones, la afluencia carretera es mucho mayor que en el resto del año.

La propia corporación explica que en su “Central de Despacho y Servicio se cuenta con tecnología de punta, que permite, además de la comunicación del radio con las patrullas de Ángeles Verdes, integrar el servicio de localización automática de vehículos y la posibilidad de interconexión con otros equipos de comunicación, como UHF y VHF, para la atención de emergencias, lo cual sustituye el radio amateur con el que venía operando desde hace más de 40 años”.

Recientemente, la labor que realizan en favor de los turistas, ya sean nacionales o extranjeros, de manera gratuita, ha sido reconocida fehacientemente por un par de gobiernos estatales, que se han mostrado dispuestos a ayudar a quienes tanta ayuda proporcionan de una manera desinteresada.

Hace apenas unas semanas, el gobierno de Quintana Roo les entregó tres unidades, para reforzar la atención que brindan en las rutas de Cancún a Tulum, a Tintal y a Playa del Carmen, calculando que servirán para proporcionar 2 mil 500 servicios de asistencia a ocho mil 500 viajeros cada año.

Y más recientemente, el gobierno de Hidalgo se comprometió a donar los vehículos que requieran, para otorgar un mejor servicio y atención a lo largo de las carreteras de esa entidad.

Ojalá y pronto otras autoridades estatales se sumen a este apoyo para reforzar a un cuerpo de ayuda de gran tradición y prestigio como hay muy poco en el país.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.