La Nota Dura

Agresión sobre agresión

Ahora se agrega la violencia contra las mujeres que protestan por la violencia desmedida en su país. No hay forma de entenderlo.

Las protestas en Quintana Roo del lunes pasado fueron por el asesinato de una joven de 20 años llamada Bianca Alejandrina Lorenzana Alvarado –conocida por sus más cercanos como Alexis. La alerta de su desaparición se publicó el sábado 7 de noviembre y dos días después apareció su cuerpo sin vida. Las mujeres de Cancún alzaron la voz y salieron a las calles, fueron a la Fiscalía estatal y después al Palacio Municipal. Las colectivas destruyeron vidrios, escritorios, papeles e hicieron algunas pintas, nada que no se pueda sustituir al siguiente día, nada que equivalga al dolor del asesinato de una joven, pero sí que desahogue el grito de 'ya basta'. Esa noche policías municipales agredieron a las manifestantes disparando con armas largas, el protocolo de la violencia desmedida fue la reacción por parte de las autoridades; el saldo fue de cuatro personas heridas y ocho detenidas. El ataque por parte de policías estatales o federales contra mujeres que protestan por la violencia feminicida se está convirtiendo en algo sistemático, en una respuesta real del Estado. Ya no es una casualidad, ni una 'estupidez' como lo han calificado autoridades de Quintana Roo, así lo denunció Tania Reneaum, directora ejecutiva de Amnistía Internacional México: "Culiacán, Guanajuato, Estado de México, Chihuahua, Ciudad de México y ahora se suma Quintana Roo como la sexta manifestación reprimida y con uso desproporcionado de la fuerza, estos hechos no pueden volver a ocurrir en ninguna entidad ante las manifestaciones de mujeres que exigen justicia por otras mujeres y por querer una vida libre de violencia, por querer vivir en paz". Ahora no basta con la trágica cifra de 11 mujeres asesinadas al día en nuestro país, ni con la impunidad de la que gozan los agresores, ahora se agrega la violencia contra las mujeres que protestan por la violencia desmedida en su país. Perdón, pero no hay forma de entenderlo.

Hace un par de días, la organización Impunidad Cero publicó su cuarto reporte 'Impunidad en homicidio doloso y feminicidio en México' –hecho por los investigadores Paola Guadalupe Jiménez Rodríguez y Guillermo Raúl Zepeda Lecuona. Los resultados siempre muestran el peor año del peor país: la impunidad ante el delito de feminicidio en 2019 se estimó en 51.4 por ciento, esto implicaría que cinco de cada 10 feminicidios fueron esclarecidos… PEROOOOO (así con mayúsculas) el mismo reporte señala que los datos de impunidad en este delito se "deben de tomar con reserva"; la razón: es probable que en algunas entidades exista un subregistro de víctimas de feminicidio, que se hayan catalogado como homicidio en general.

El dato nacional es contundente: de 3 mil 834 mujeres víctimas de muertes violentas, 2 mil 822 fueron catalogadas como víctimas de homicidio doloso y mil 12 fueron víctimas de feminicidios; así es, sólo 26.4 por ciento de muertes violentas de mujeres fueron clasificadas como feminicidio en nuestro país, en 2019. Claro que hay una falla en la capacidad de investigación de las fiscalías y el armado de los expedientes. A finales de 2018 se tenían contabilizadas 3 mil 707 agencias del Ministerio Público, de éstas 127 están especializadas en homicidios y sólo 21 en feminicidios. Las entidades que aún no cuentan con fiscalías especializadas en delitos contra las mujeres ni en feminicidios son: Baja California, Colima, Durango, Hidalgo, Nuevo León, San Luis Potosí, Sonora y Veracruz. ¿Cómo se puede hablar de justicia en estos estados?

Agresión sobre agresión desmedida y por todas partes, en casa, en la calle, en la protesta, en la fiscalía, y en todos los sitios donde el Estado debería garantizar la seguridad de estas mujeres, que buscan justicia ante una situación inigualable, inexplicable e insostenible.

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