La verificación de antes
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

La verificación de antes

COMPARTIR

···

La verificación de antes

15/05/2019

Bernardo Bolaños, profesor de la UAM y especialista en temas ambientales, se hartó de que su hijo siempre estuviera enfermo. Un día dijo “ya no más”, no se trataba de un descuido de él como padre, de que su hijo no usara suéter cada tarde, o que en su salón hubiera niños enfermos todo el tiempo, o que no tomara suficiente vitamina C en el desayuno, se trataba del aire que respiraba en la Ciudad de México ¿qué hacer ante esto? ¿Conformarse con saber que no hay remedio o ejercer una acción contra el gobierno de la Ciudad de México por ser incapaz de proveer lo estipulado constitucionalmente: “Toda persona tiene derecho a un medio ambiente adecuado para su desarrollo y bienestar”?, él decidió enfrentar al monstruo de la inoperancia, al gobierno incapaz.

Su primer paso fue mandar un mensaje en Twitter el 10 de abril pasado: “Si vives en CDMX y tuviste una enfermedad respiratoria, quizá pueda representarte legalmente y de manera gratuita en un juicio. Envíame un DM”, recibió cientos y empezó una batalla legal, quería cambiar conciencias y también formas de tratar la contaminación desde el gobierno. Se aferró a algo simple, la verificación vehicular.

Bernardo Bolaños y un grupo de especialistas y ciudadanos, asesorados por el abogado especialista en litigios sobre el medio ambiente, Gunnar Hellmund, elaboraron una demanda de amparo para proteger el derecho humano a un ambiente sano. Se basaban en un hecho fundamental, en el gobierno de Claudia Sheinbaum se relajaron las pruebas en los verificentros para obtener la calcomanía cero, lo que hizo que más de 160 mil vehículos calcomanía 1 obtuvieran una 0 y circularan todos los días, aumentando la carga vehicular. Así dice el amparo: “la relajación en las normas para obtener holograma 0 (cero), se traduce en que conforme a la norma que se reclama, publicada el 2 de enero de 2019, más vehículos obtienen holograma 0 (cero) y menos vehículos obtienen holograma 1. Y esto significa que normalmente están circulando más vehículos, y al día siguiente de que se presenta la contingencia y se restringe aún más la circulación vehicular, circulan también más vehículos automotores que en contingencias ambientales de años anteriores”.

Hace unos días el décimo tribunal colegido en materia Administrativa obligó al gobierno de la Ciudad de México a volver al sistema de verificación anterior, el cuál es mucho más estricto, logrando un triunfo de la sociedad civil organizada “se estima que le asiste razón al parte quejosa para efectos de que le respete el derecho preexistente con el que contaba, y se aplique el ‘Aviso por el que se da a conocer el Programa de Verificación Vehicular Obligatoria para el Segundo Semestre del año 2018’; sin que con ello se prejuzgue sobre el fondo del asunto, ya que el tema a tratar es únicamente con relación a la concesión de la medida cautelar en limitaciones de la verificación del holograma ‘0’”, señala la sentencia que debe acatar esta misma semana el gobierno de Claudia Sheinbaum.

Hace un par de días la jefa de Gobierno, en entrevista televisiva en “La Nota Dura” señaló que una de las principales razones del exceso de partículas contaminantes en la Ciudad de México son los vehículos automotores; parecería una declaración que cae en el lugar común, pero cuando acudes a la demanda de Bernardo Bolaños, la frase cae en una contradicción, ¿por qué el gobierno de Sheinbaum relajaría los requerimientos para obtener calcomanía 0? ¿Por qué dejaría que más de 160 mil autos circularan, colapsando otra vez la ciudad? Hoy, en plena contingencia, es necesario traer el tema a la agenda, el gobierno de la ciudad debe acatar la sentencia del juez y regresar a los estándares de revisión vehicular del segundo semestre de 2018; volver a la verificación de antes será un gesto fundamental para saber que en realidad existe la voluntad de cambiar las cosas, aunque sea pasar del malo al menos peor.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.