La banca y la relación AMLO-Maduro
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

La banca y la relación AMLO-Maduro

COMPARTIR

···

La banca y la relación AMLO-Maduro

14/03/2019
Actualización 14/03/2019 - 10:27

MIAMI, Florida .- Nadie se atrevió a responder de forma directa si la relación cordial que mantiene hasta ahora el gobierno mexicano de Andrés Manuel López Obrador con Nicolás Maduro de Venezuela afectará al sistema financiero mexicano, en especial a los bancos, tras el duro llamado que ha hecho el gobierno de Estados Unidos a las instituciones financieras en este país, de tener cuidado con quien operan.

El tuit de John Bolton ha generado más que alarma en la banca estadounidense. En los tres días de la reunión de la Asociación de Bancos Internacionales de Florida (FIBA), sobre prevención de lavado de dinero, el tema que resaltó como principal foco de preocupación fue sobre cómo operar con clientes o empresas que están en Venezuela. Si bien la lista de ‘con quiénes no deben trabajar’ es clara, hay una serie de lagunas que tienen preocupados a todos, claro, menos a México.

Las sanciones son graves y lo que implica mantener a clientes que tienen una relación directa o indirecta con empresas que están en la 'lista negra' del gobierno de Estados Unidos, asociados a Venezuela, puede significar el cierre de la corresponsalías en este país, un tema que a las instituciones financieras en México parece no preocupar del todo, según se comentaba en estos lares.

Bolton pedía a los “banqueros” del mundo a tener cuidado en sus operaciones con intereses venezolanos e informaba de la sanción a un banco ruso. Para los asistentes mexicanos en FIBA este tema en nuestro país simplemente está ausente, pero dado el énfasis que se ha visto, podría ser una vía para presionar a México en otros temas. Los bancos internacionales sin duda tienen claras las reglas, pero en los bancos de menor tamaño habría que ver si no han sido sorprendidos.

Para las autoridades estadounidenses, es claro que sigue saliendo dinero producto de la corrupción hacia otros países de la región, y ese dinero saben que es más difícil de identificar como ilícito, por lo que más valdría detectarlo a tiempo, si es que lo hubiera.

El proceso de transición, comentan, quizás pudo servir para eso, y el hecho de que las autoridades continúen en esa etapa de conocimiento podría abrir una puerta negra que afectaría no sólo la imagen de un banco o de un país, y más si ese país recibió en la comida de cambio de gobierno a Maduro.

Si bien han decidido no tomar partido por ninguno de los dos, colaboradores cercanos y de Morena viajan y se reúnen con el que aquí, en Estados Unidos, consideran un enemigo, la situación ojalá no se complique y es mejor que los bancos mexicanos tengan 'mejor ojo' y esa buena relación del gobierno morenista no afecte al sistema financiero. Lo positivo de México que se ve por parte del FIBA es en el tema de la prevención de lavado de dinero y sobretodo en la nueva Ley Fintech que tiene nuestro país, ya que ha generado un alto interés sobre cómo será puesta en marcha. Por ello, México será sede en junio de la primera Conferencia Latinoamericana de Delitos Financieros, en donde se busca que a nivel región se tenga una mayor colaboración en la lucha contra los delitos financieros. Será organizada por FIBA en asociación con HSBC.

Uno de los temas centrales será la regulación de las monedas virtuales y sus riesgos de cumplimiento, ya que no hay precedente de un marco legal para estas monedas; el otro tema, muy sensible para la banca en el mundo, es el riesgo cibernético.

* * *

En el otro lado de la moneda, un tema muy importante que estos dos días veremos discutir en México será el de la ingeniería y anclaje de estructuras en zonas sísmicas, en donde participan empresas alemanas como Fischer.

El asunto es sin duda clave para nuestro país y las empresas dedicadas a la construcción. Las últimas tecnologías presentadas en un país como el nuestro altamente sísmico será muy atractivo. Por lo pronto, la moneda está en el aire.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.