¿Qué esperan los bancos para 2020?
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¿Qué esperan los bancos para 2020?

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¿Qué esperan los bancos para 2020?

19/12/2019
Actualización 19/12/2019 - 9:07
columnista
Jeanette Leyva
Moneda en el Aire

A un par de semanas de que concluya el año, muchos son los temas y pendientes que tendrán algún efecto en nuestro bolsillo en 2020; más allá de las reglas fiscales que entrarán en vigor el primer día del año, como el aumento en la tasa de retención para ahorradores que afectará a quienes ganan menos de 400 mil pesos y no presentan declaración, hay temas que estarían beneficiándonos de llegar a entrar en operación.

Uno de ellos es que en marzo de 2020, por ejemplo, la ley obligará a las instituciones bancarias a tener mayores controles para prevenir y sobre todo frenar el robo de identidad; en esa fecha (si es que no convencen a la autoridad regulatoria, es decir a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, CNBV, de darles un nuevo plazo para cumplir, como se comenta, han pedido los bancos), de entrar en vigor significará abrir una cuenta en una institución y a su vez ir de la mano con validar las huellas digitales con el Instituto Nacional Electoral (INE), para evitar que estén utilizando los datos de alguien más.

¿Y en qué nos beneficia? Si un banco no cumple con estos requisitos de ir validando información de sus clientes con el INE o con algún otro banco de datos biométricos, si se realiza alguna operación que no reconozca el cliente, la institución deberá aceptar el reclamo y reembolsar en cuestión de horas. Esta ley que tardó más de un año en diseñarse y más de tres de ponerse en marcha, busca inhibir el robo de identidad y si llega a ver la luz en la práctica, se tendrá una pequeña barrera adicional para tratar de frenar a los delincuentes.

También en esas fechas se darán las primeras autorizaciones con base en la Ley para Regular las Instituciones de Tecnología Financiera y las primeras Fintech que nacerán bajo este modelo, lo que será un reto para la competencia entre las instituciones formales y tradicionales contra estos modelos innovadores y que podría significar una reducción en precios en ciertos productos y áreas.

Precisamente algo muy positivo que veremos es la eliminación de miles de comisiones que los bancos cobran hoy y que están registradas ante el Banco de México. Esto ojalá sirva de ejemplo para otras figuras financieras, para que homologuen los conceptos lo más que se puedan; si bien los precios en un libre mercado no deben ser sujetos a reglas ni topes, ya que se cobra acorde al servicio que dan y las personas pueden elegir con quien operar y hay quienes están dispuestos a pagar por una mejor atención, el tener más transparencia y un menor número de comisiones registradas por los bancos será algo positivo para todos; esperemos que otras figuras financieras imiten en esto a los bancos.

Y para cerrar el año y aclarar, desde hace ya más de una década los bancos y el Servicio de Administración Tributaria (SAT) trabajan de la mano, con la autoridad solicitando información de aquellos clientes que sin estar registrados como contribuyentes gastan miles de pesos en sus tarjetas de crédito, a quienes les puedo decir les han llegado auditorías fiscales en todos estos años; es un tema que ha estado presente siempre, y el próximo año se agregará la emisión de facturas de forma inmediata cuando se compre en una terminal punto de venta, la cual hasta ahora se tiene previsto solicitar o no al momento de la compra. La fiscalización ahora se moderniza más y para quien paga impuestos igual le conviene.

* * *

Y en el otro lado de la moneda, sin duda 2019 ha sido un año de muchos retos para todos, sin excepción, pero en el balance ojalá lo positivo haya superado por mucho a lo negativo, y que aun después de eso se haya logrado tener un aprendizaje para enfrentar lo que se avecine en el futuro. Por lo pronto, unas felices fiestas y nos vemos en 2020 con la moneda en el aire.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.