Usuarios de pagos necesitan protección
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Usuarios de pagos necesitan protección

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Usuarios de pagos necesitan protección

04/08/2020
columnista
Jeanette Leyva
Moneda en el Aire

La adopción de medios de pagos electrónicos y nuevas herramientas tecnológicas para hacer transacciones ha tenido en el sector financiero y fintech un avance sin precedentes. Todas las personas relacionadas con estas industrias coinciden en que en dos o tres meses de pandemia se avanzó lo que se esperaba hacer en los próximos cuatro o cinco años.

Sin una vacuna confiable a la vista, hasta ahora, pese a los esfuerzos que se realizan en todo el mundo, y el mensaje más reciente de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de que “quizá nunca haya una cura” la oportunidad y el reto sigue más que latente para todas las instituciones que operan en el sector financiero formal como bancos, Sofipos, casas de bolsa y Sofomes para adaptarse de manera más rápida y eficiente a los nuevos tiempos tecnológicos, y por parte de las fintechs para ser confiables y seguras.

En estos momentos en que el futuro ya nos alcanzó, no basta sólo concentrarse en qué hacer, sino hacerlo, pero de la manera más segura para los usuarios. En México se estima que 2.2 millones de personas utilizaron medios digitales por primera vez en su vida en estos meses de pandemia, según datos dados a conocer en el Think Tank organizado por Prosa, el procesador de pagos mexicano que ha logrado mantener su proceso de innovación y transformación.

En el evento, Jorge Castillo, consultor principal de Negocios de Fico, Blas Caraballo, vicepresidente de Pagos Digitales y Servicios Financieros de Walmart y Vanessa Hyskio, directora de Global Payments México coincidieron en la importancia de los medios de pagos en México frente a la emergencia sanitaria actual —que por los datos recientes de la OMS no terminará pronto—, y que es vital que se avance en la educación digital y en otras alternativas de seguridad, como podría ser la identidad digital.

También coinciden en algo importante y que ya he escrito aquí: en estos momentos la seguridad no es sólo responsabilidad del banco, fintech o comercio, sino que todos los involucrados en el proceso de una transacción financiera deben tomar todas las precauciones para hacerlo de la manera más segura.

Por un lado, el Covid-19 hizo que se avanzara en la adopción de medios digitales, un ejemplo, el banco más grande del país, BBVA, tuvo un incremento de 46 por ciento en estos seis meses de las transacciones financieras hechas en el celular y en la web, y procesaron 328 millones de transacciones; o Citibanamex, que literal duplicó el uso de su aplicación móvil de 33 a 66 millones de transacciones de junio del año pasado a este 2020 y por el otro, reconoce la empresa FICO que analiza datos, el fraude en tarjetas de crédito en operaciones no presentes, es decir compras en línea, se incrementó en esta época.

El Covid-19 es una realidad que no saldrá pronto de nuestras vidas, y en donde la rápida puesta en marcha de más opciones para realizar operaciones y transacciones en línea no sólo bancarias, sino de inversiones, es positivo; o de comprar en línea hasta lo que no se imagina, pero debe ir de la mano de acciones más planeadas y ordenadas por parte de todos los participantes en el sector financiero y tecnológico para ayudar y orientar a sus clientes a cómo estar protegidos. Este es un tema en el que debe insistirse y trabajarse de forma más rápida, es urgente que los fraudes y engaños no avancen.

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Y siguiendo con la tecnología, Sabadell México ya tiene listo el próximo lanzamiento que tendrán junto con Fintonic para que se pueda abrir una cuenta bancaria con una tarjeta de débito digital, todo será a través de la aplicación del banco y donde se podrá ordenar, operar transferencias electrónicas; si bien ha estado en medio de varios rumores, lo cierto es que siguen los planes en el país y pronto tendrán también la apertura de cuentas vía remota. Por lo pronto, la moneda está en el aire.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.