El Burger King tiene una reina en México
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El Burger King tiene una reina en México

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El Burger King tiene una reina en México

18/06/2020

Todos hablan de esas oportunidades que generan las crisis. Lo difícil es poner ejemplos.

México desaceleró desde el final de 2019 debido a que empresas y gobierno redujeron sus inversiones.

Pasada la Navidad, Gabriela Cejudo analizaba el agridulce sabor de los beneficios para su empresa que trajeron muy probablemente dos corrientes.

Una, la de quienes perdían poder adquisitivo. Y la otra: un mayor número de personas que recibe ingresos provenientes del erario con nuevos programas sociales.

Por un lado, una clase media que quería seguir gozando de restaurantes, así fueran menos pomposos y otros disfrutando tal vez por primera vez la sazón estadounidense.

Las ventas de Cejudo en sus franquicias de Burger King, Pizza Hut, KFC y Bisquets Obregón, crecían a un ritmo anual de más de 10 por ciento en el reciente invierno de 2020. Luego llegó el Covid-19.

Ella es la presidenta de Grupo Nicxa, con oficinas centrales en Mérida, y es la única mujer que encabeza una empresa propietaria de franquicias cuya conocida marca tiene la referida alusión monárquica.

Hace 13 años, Alsea, de los Torrado, se aproximó a este grupo en ánimo de hacerle una oferta por sus restaurantes Burger King.

Había fallecido Nicolás Xacur, quien dejó en marcha Grupo Urba con 32 establecimientos de comida rápida. Su viuda Gabriela Cejudo, en esos días atendía a la familia y un creciente negocio de insumos para fiestas.

No sabía con certeza cómo armar una Whopper, pero su respuesta negativa a la poderosa Alsea, abrió paso a una historia bien conocida en la península de Yucatán: el inicio de Grupo Nicxa, en honor a su esposo y la confirmación de una brecha que desde el sureste abren mujeres empresarias en México, como ella o también como Beatriz Gómory, de Galletas Dondé, con quien se graduó en informática en la Anáhuac Mayab.

Su legado ya es evidente. La presidenta de Grupo Nicxa casi triplicó en una década el tamaño del grupo hasta sus 92 establecimientos actuales, de los cuales 50 son Burger King. Todos distribuidos en la región que será transitada por el Tren Maya.

Justo en esta cúspide, Cejudo encara la crisis económica y de salud más grande de esta generación bajo la marca de un Covid-19 que pasmó al mundo desde marzo.

“Pero me adelanté”, confiesa. Cejudo penetra el internet con la eficiencia de un taladro en un flan. Supo de los cierres en París, en Roma, en Madrid… cuando México aún revisaba cómo ponerse el tapabocas.

Ella cerró sus restaurantes menos eficientes, como el de una clínica que seguramente sería aislada durante la pandemia. Luego aprovechó la baja demanda de autos rentados y consiguió una oferta de Hertz para operar una flotilla emergente de reparto ante la inminente suspensión de operaciones en sus restaurantes. No despidió empleados.

Con ello contuvo el colapso, pero no pudo evitar una caída del 65 por ciento en los días más aciagos de abril, para luego bajar ese número a 50 por ciento en mayo.

Momento. Alsea, que ostenta 180 franquicias de Burger King, enfrenta porcentajes negativos más grandes y Restaurant Brands International (RBI), dueña global de esta compañía entregó una caída en ventas al primer trimestre del año, lo que asustó inversionistas al punto de desplomar 60 por ciento el valor de sus acciones.

“Fueron jornadas de 20 horas”, admite esta mujer que normalmente se acuesta todos los días a las 10:30 y se levanta para ejercitarse a eso de las 6:00, cuando en Mérida el sol ya calienta las plazas.

Entonces, quizás, recordó a su padre, un exdirectivo del Banco de México. Las horas posteriores a la escuela en las que, por su instrucción, debía trabajar mientras los demás llenaban las playas de Chicxulub.

Le quedó pues, la costumbre de la insistencia. Por eso espera que la empresa crezca luego de que por su tesón, la misma RBI prepara ya una app que provocará que el sistema interno de Burger King exista una conexión permanente con integradores como Uber y Rappi, en una nueva era de consumo. La incansable Cejudo parece estar apenas calentando.

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