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El mayor reto

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El mayor reto

25/09/2020
Actualización 25/09/2020 - 10:43

El mundo está ofreciendo una ola. Algunos sufren su impacto y otros se montan en ella para dar un salto.

Ayer tres líderes ofrecieron su visión a El Financiero Bloomberg, en un foro patrocinado por Siemens, sobre lo que ocurre ya en la economía. No es el futuro, es el presente. Es la digitalización.

Si ustedes leen este texto en un dispositivo electrónico sabrán que hace décadas el internet cambió a los medios de comunicación, si esta semana tuvieron una videoconferencia, entienden que el Covid-19 modificó a todos.

Alejandro Preinfalk, Jaime Vallés y Francisco Cervantes van al frente de una revolución que está lejos de la política, se asocia más con una realidad que demanda como nunca la unión de quienes habitan México. Este país tiene retos, pero el mayor de todos, es el de actitud.

En anteriores columnas he advertido los cambios que aproximan los coches autónomos que ya existen y no requieren de choferes, eso puede abaratar los viajes en taxis y Uber; muchos serán eléctricos y por ende la demanda de petróleo se estanca; ayer Walmart inauguró un centro de distribución de más de mil millones de pesos para repartir lo que vende electrónicamente en ciudades como Cancún y Mérida; todas las tiendas competirán en el ambiente que ellos llaman de 'omnicanalidad'.

Con frecuencia, cuando abordo esos temas recibo respuestas de algunos que asumen que México no tiene el dinero... o más allá, que los mexicanos no están capacitados para sumarse a revoluciones tecnológicas.

Tal vez por eso, Preinfalk, Vallés y Cervantes coincidieron ayer en un panel que lo que requiere México urgentemente es unión y confianza. Preinfalk es director general de Siemens para México, Centroamérica y el Caribe. Valles dirige Amazon Web Services (AWS) en Latinoamérica y Cervantes preside a los industriales agremiados en la Concamin.

Siemens es una empresa capaz de hacer inteligente una ciudad entera, para que seleccione automáticamente el tipo de energía más eficiente que puede consumir en un momento, por ejemplo, y eso también puede aplicarlo para el edificio de una empresa.

A nivel de una compañía es capaz de generar 'gemelos' de cualquier máquina, a fin de someterla a una simulación de su uso en la realidad y así diseñar un modelo que ahorre combustible o insumos.

Aparte, AWS es clave en el avance de una tecnología de la que se habla poco en México y que permite que mucha gente, toda la del país si es necesario, guarde y vigile el correcto uso de información sensible, como los datos patrimoniales de cada quien o los que todos aportamos al INE cuando tramitamos la credencial para votar, por ejemplo. Es la tecnología del blockchain.

Vallés asegura que existe una colección de nuevas empresas que compiten internacionalmente en el mundo digital.

Si han llegado hasta aquí, saben que la digitalización no sólo es importante sino que ahora toca a todos. Lo que solía ser un asunto de ingenieros, ahora es indispensable para vender tacos o pasteles a domicilio.

Muchos pueden quejarse y con ciertas bases temer lo que depara un mundo en el que estamos tan conectados con la capital de Bulgaria como con algún vecino en Coyoacán.

Pero también reconocerán que oponerse a esta ola resulta ocioso.

Lo que esos tres líderes enfatizaron es que la capacidad nacional exige regresar al éxito industrial que mostró al final del siglo pasado cuando México cambió su vocación de vendedor de materias primas, por el enfoque en manufactura y servicios.

Para ello es necesario acelerar en la digitalización y no hay manera de que el país avance si sólo unos cuantos reciben información sobre las habilidades necesarias en este mundo nuevo.

Al final, la digitalización también permite que el mismo libro o el video que explica el funcionamiento de blockchain esté tan disponible para alguien de Manhattan, como para quien vive en Iztapalapa. Facilitar el acceso y la comprensión de esos temas requiere de unión, y más quizá, de actitud.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.