menu-trigger
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

En México y en EU, la economía se pone K…

COMPARTIR

···
menu-trigger

En México y en EU, la economía se pone K…

30/09/2020
Actualización 30/09/2020 - 12:07

Si pasan por Naucalpan, pregúntenle a Guilherme Loureiro cómo van las cosas. Ahí están las oficinas centrales de Walmart de México que él dirige. Sus ventas aumentan a ritmo de casi 10 por ciento en plena pandemia.

Pero si viajan a Morelia, traten de hablar con Alejandro Ramírez, el líder de Cinépolis que vende en este año unos cinco boletos de cada 100 que colocaba en estas fechas de 2019.

Eso puede darles una idea de cómo ven mexicanos y estadounidenses la gráfica que ya empieza a dibujarse de cómo se ven los negocios y la economía a partir de este año. Es la forma de una K.

Mientras para algunos la ‘nueva normalidad’ pandémica incluso puede representar crecimiento, ascienden y representan el brazo extendido desde el asta de la citada letra.

Otros no terminan de ver para cuándo pueden regresar las ventas que siguen cayendo y se ubican en la pierna de ese grafema.

Es un asunto internacional. Una mujer preside la mayor asociación de empresas de los vecinos al norte del río Bravo, se llama Suzanne Clark, encabeza la US Chamber of Commerce y lanzó ayer una carta abierta dirigida a quien anoche moderó el debate presidencial entre el demócrata Joe Biden y el mandatario republicano Donald Trump.

Clark pidió a Chris Wallace, presentador de noticias dominicales de Fox News, que por favor hiciera la siguiente pregunta a ambos candidatos a la Casa Blanca:

“¿Cómo dirigirá el apoyo a esas empresas, trabajadores y comunidades que se encuentran en la trayectoria descendente de la recuperación en forma de K que ahora se está desarrollando?”.

Este texto lo escribí antes del debate estadounidense, por lo que no sé si al final el moderador reprodujo este cuestionamiento.

Pero independientemente de eso, el mensaje está claro: en Estados Unidos como en México, la economía se está dividiendo este mes y los que siguen, entre ganadores y perdedores del hachazo que dio la pandemia.

“En los últimos meses, la esperanza de una recuperación en forma de V se ha desvanecido, cediendo en cambio a la realidad de una recuperación en forma de K, en la que algunas industrias y algunos estadounidenses se recuperarán vigorosamente mientras que otras permanecen en caída libre”, expuso Clark.

De un lado Amazon o Facebook, del otro, Delta Airlines o Hilton.

“Para las empresas y los trabajadores que se encuentran en el lado equivocado de la ecuación (muchos en las industrias de viajes, entretenimiento, ocio, hospitalidad y servicios de alimentos, por ejemplo) no se vislumbra un final para la recesión económica”, sentenció la lideresa de la US Chamber en su misiva. https://bit.ly/30gUAXy

Ese efecto puede verse en Cancún o en Los Cabos. Los estados de Quintana Roo y Baja California Sur entraron a este 2020 como esos boxeadores a los que, al sonar la campana de un round intermedio, su ‘esquina’ les agita desesperadamente una toalla frente a la cara, como esperando que agarren algo de aire.

Cuando la ola llegaba desde lejos, la entidad peninsular sureña caía en el primer trimestre de este año a una tasa de -5.9 por ciento anual, de acuerdo con el Inegi, mientras que Baja Sur se desplomó -6.3 por ciento, ojo, todo eso a días de que en México iniciara la contingencia pandémica.

Se sumaron a 23 estados que ya para esas fechas mostraban una reducción en sus actividades.

Pocos, como Tabasco, posiblemente beneficiados por inversiones gubernamentales, crecían todavía en marzo.

Ayer la gente de México pudo saber por el Inegi cómo se ven los potenciales perdedores de la pandemia.

Los otrora exitosos quintanarroenses y los oriundos de Baja California Sur tienen más del doble de los desocupados que hay en Oaxaca, estado que recibe toda la atención que merece un nuevo corredor transístmico, como en el que invierte el Poder Ejecutivo. Estar del lado “correcto” hoy tiene más peso que nunca, quizás.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.