¿Qué pasa en las gasolineras G500? II
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¿Qué pasa en las gasolineras G500? II

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¿Qué pasa en las gasolineras G500? II

26/11/2018

Sí hizo ajustes esta agrupación de gasolineras independientes llamada Corporación G500 y los más relevantes ocurrieron en agosto. Su presidente y líder dejó el cargo en el consejo y abandonó el gremio para andar por su cuenta, previa terminación del contrato que le vinculaba con esa compañía.

Fuentes vinculadas con el proceso informan que él siguió a más de 40 que se fueron a partir del año pasado por la inconveniencia de depender del suministro de Pemex ante la tardanza en la llegada del combustible que la inglesa Glencore importa del exterior. Argumentan que para ellos, poco cambió con afiliarse.

Salieron porque buscaban otras opciones de suministro ahora que sobran marcas extranjeras, y el contrato establecido con G500 les impedía buscarlas.

En agosto se integró también Luz María Gutiérrez como directora general de G500 Network, la parte de la agrupación que defiende el valor de la marca, y ella responde ya a un consejo presidido por Jorge Cores y del que forma parte también Tomás Tarno Quinzaños, en Corporación G500.

Los ajustes derivaron en la obtención de un nuevo trato con Pemex que de haberlo establecido antes, probablemente habría persuadido a varios de dejar la agrupación.

Los de G500 comprometieron con la petrolera del estado la compra de un volumen de consumo mínimo de combustibles, lo que finalmente les dio acceso a un mejor precio de gasolina con descuento por tratarse de compras al mayoreo, tal como el que adquirió también OXXO Gas, por ejemplo.

Las bajas son pocas, advierten al interior de G500, y son consecuencia de la libre acción del mercado y del retraso de “temporadas abiertas” ese incomprensible nombre que el Gobierno estableció para las subastas de infraestructura para transportar combustibles, cuyo éxito está en duda. Hoy G500 cuenta mil 378 socios, número que parece no haber crecido desde el verano.

El viernes G500 informó mediante un comunicado que de esos mil 378, ya suman 300 estaciones de servicio las que ostentan la marca en los carteles externos de sus establecimientos.

“Nos satisface confirmar que hemos fortalecido nuestras capacidades logísticas y comerciales para poder suministrar de manera confiable producto proveniente desde las diferentes terminales de almacenamiento y distribución (TAD) del país y desde la terminal de Glencore en Dos Bocas, Tabasco”, expuso Luz María Gutiérrez. Glencore quiere distribuir con esa terminal y con la de Tuxpan al país, con todo y el obstáculo que representa el crimen de los “huachicoleros” de la zona.

Los de G500 advierten que a pesar de las dificultades, esta marca nacida en México avanza con suministro propio, un aditivo certificado por empresas automotrices, su programa de lealtad con Club Premier de Aeroméxico, y un patrocinio de la Selección Mexicana. Ahora viene un nuevo obstáculo: un gobierno poco proclive a la inversión privada en materia energética cuya operación iniciará el sábado.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.