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¿Y si se le van los clientes a Pemex?

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¿Y si se le van los clientes a Pemex?

18/09/2020
Actualización 18/09/2020 - 11:28

Generalmente, el enfoque está en lo que pueden controlar los mexicanos: ¿Cuánto puede elevar su producción de petróleo Pemex?

Digamos que puede controlarlo el gobierno en función de cuánto dinero de los contribuyentes como ustedes invierta en tratar de levantar esa empresa.

Pero hay una circunstancia totalmente fuera del control del director Octavio Romero… del secretario de Hacienda, o del presidente de México:

¿Qué pasa si Pemex no puede vender lo que vendió en los sexenios pasados porque sus clientes cambian o cambiaron ya? Este año las exportaciones de crudo cayeron y ocurrió lo mismo con las de gasolina… en febrero, antes del encierro por la pandemia. Obviamente, el panorama empeoró a partir de la primavera.

¿Se trata de un asunto temporal? Al parecer, en 2019 el mundo alcanzó el tope de su demanda de petróleo, a decir de la edición 2020 del Panorama de Energía de BP, por tanto, el camino que sigue es de bajada.

“A principios de esta semana se publicó un escenario de demanda máxima de petróleo. No es un caso marginal, es un asunto inercial. No es en 2050, es esta década. No es de un grupo de expertos, es de un gigante petrolero”, expuso en Twitter respecto a este documento Nat Bullard, jefe de contenido para el centro de análisis BloombergNEF.

Otro dato reveló un ajuste estructural: el comportamiento de los precios del petróleo y el cobre que solían moverse más o menos igual, pero este año se distancian.

El metal ya recuperó su nivel del arranque del año, motivado en buena medida por los planes de retorno al crecimiento de la economía china. Pero el crudo todavía está 20 por ciento debajo de los primeros días de enero de 2020.

Una razón puede estar en los dispositivos que ustedes tienen en la mano y vehículos que empiezan a convertirse incluso en bienes que la gente desea… aspiracionales, vaya. El mundo que se asoma es más eléctrico que petrolero.

BP advirtió en su texto: “La energía renovable desempeñará un papel cada vez más importante para satisfacer las crecientes necesidades energéticas del mundo. Los clientes continuarán redefiniendo la movilidad y la comodidad, respaldados por la revolución de la movilidad que ya está en marcha combinando vehículos eléctricos, movilidad compartida y autonomía”.

La empresa inglesa admite que sus principales productos, el petróleo y el gas, seguirán siendo necesarios durante décadas, pero la sociedad se alejará voluntariamente de su dependencia de los combustibles fósiles.

“Esas creencias fundamentales nos llevan a tres más sobre cómo cambiará el sistema energético en 2050:

“La combinación de energía se volverá más diversa, impulsada cada vez más por la elección del cliente en lugar de la disponibilidad de recursos. Los mercados necesitarán una mayor integración para adaptarse a esta oferta más diversa y se volverán más localizados a medida que el mundo se electrice y se expanda el papel del hidrógeno”, eso advierte el documento firmado por Bernard Looney, director general de BP.

“Los países, las ciudades y las industrias querrán cada vez satisfacer más sus necesidades energéticas descarbonizadas y de movilidad con soluciones a medida, desplazando el centro de gravedad de los mercados energéticos hacia los consumidores y lejos de los productores tradicionales”.

Recuerden cómo crecen las ventas de paneles solares en casas y comercios mexicanos.

Entre esos productores tradicionales bajo amenaza está Pemex, empresa a la que se le montó desde el año pasado buena parte del destino económico del país.

La fortaleza de esa compañía radica en la resistencia de la economía del siglo XX.

Si súbitamente la manufactura y el mercado se mueven hacia coches y camiones eléctricos o a gas natural, como ya ocurre en Estados Unidos, en vez de aquellos que requieren diésel o gasolina, la apuesta por la refinación podría cobrar pérdidas de largo plazo en lugar de premios. Buena suerte.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.