Renovación en Morena
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Renovación en Morena

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Renovación en Morena

09/08/2019
Actualización 09/08/2019 - 12:18

Hoy conocerá usted el comportamiento de la actividad industrial de junio. De particular importancia será el tamaño de la caída en construcción, que ojalá sea inferior al terrible dato de mayo, que fue de -9 por ciento en términos anuales. También es relevante ver si manufacturas se mantiene por encima del cero. Lo platicaremos el lunes.

Mientras, conviene un comentario acerca de la renovación de la dirigencia de Morena, que ocurrirá en algún momento en los próximos tres meses. Compiten por la presidencia de ese partido la actual dirigente, que entiendo que es interina, Yeidckol Polevnsky, Bertha Luján, Mario Delgado y Alejandro Rojas Díaz-Durán.

Los candidatos reflejan de forma casi exacta los grupos que esta columna ha identificado al interior de Morena, que no es un partido político propiamente hablando, sino un frente en el que se agruparon tanto los que querían apoyar a López Obrador como los que querían colgarse de su triunfo. La manera en que se derrumbó el sistema de partidos que conocimos entre 1996 y 2018 provocó que en este frente haya personas que no tienen cercanía de ningún tipo, ni ideológica ni política ni histórica. Es decir, no tienen pasado común, prácticas similares, o una visión coincidente del país que querrían construir. Lo único que los une es la subordinación a López Obrador, que es absoluta.

En esa mescolanza, esta columna identificó hace meses cuatro grupos. Primero, el que hoy tiene el control del partido, que hemos llamado 'los bolivarianos' por su declarada admiración por el socialismo del siglo XXI de Hugo Chávez, aunque también son adoradores de la Revolución cubana. En segundo lugar, está el grupo en construcción alrededor de Marcelo Ebrard, del que Mario Delgado es integrante destacado. Tercero, el liderado por Ricardo Monreal, verdadero jefe del Senado, en el cual se encuentra Alejandro Rojas. Finalmente, existe un grupo en el que la cabeza es la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, pero que está articulado en asociación con el grupo de jóvenes académicos conocidos como Democracia Deliberada.

Sin embargo, hay varias personas que no está claro que actúen como grupo, que han sido cercanas a López Obrador por mucho tiempo. Ahí se encuentran personalidades como Alfonso Romo, Julio Scherer, ahí mismo ubicaba a Carlos Urzúa, a César Yáñez y a Gabriel García. No conozco la dinámica de la presidencia, ni los vasos comunicantes con el grupo de Sheinbaum y los deliberados, de forma que no puedo asegurar si Bertha Luján va con apoyo de este último grupo, o sólo como personalidad cercana al líder máximo.

La forma en que este proceso se lleve a cabo es muy importante para el futuro. Morena, junto con sus partidos satélites, tiene el control de la mayoría del Senado y los congresos locales, y la mayoría calificada en Diputados. La capacidad que tengan de actuar articuladamente es de gran importancia para la estabilidad política del país. Sin embargo, en las elecciones de este año, en las que no participó López Obrador, a duras penas pudieron ganar. De hecho, si no consideramos a los satélites, Morena no pudo rebasar en votos al PAN, en una elección que ocurrió a meses de la llegada de López Obrador a la presidencia, y contando éste con aprobación de más de setenta por ciento.

La incompetencia mostrada por la administración pública, más los conflictos internos del grupo gobernante, pueden llevar al fracaso el proyecto de López Obrador. Para evitarlo, necesitaría encauzar su fuerza política mediante una organización de verdad, y no un frente caótico. El primer paso es la renovación de la dirigencia, que no sólo debe ir en esa dirección, sino además definirse de forma legítima para los involucrados. Es un gran reto.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.