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El Centro Tepoztlán cumple 40 años: Reflexiones y propuestas frente la crisis

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El Centro Tepoztlán cumple 40 años: Reflexiones y propuestas frente la crisis

15/12/2020

México y el mundo atraviesan por una de las mayores crisis de los últimos 100 años. El Centro Tepoztlán Víctor Urquidi mostró este fin de semana que está vivo con reflexiones certeras, diálogos plurales y propuestas creativas.

Escuché hablar por primera vez del Centro en 1980. Trabajaba en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y Víctor Urquidi me invitó a una reunión de fin de semana en el Hotel El Tepozteco para discutir el presente y el futuro de México y su lugar en el mundo.

Me impresionó la lista de expositores y asistentes a esa reunión. Estaban invitados Gerardo Bueno, Fernando Fajnzylber, Clara Jusidman, Miguel Wionczek, Josué Sáenz, Rolando Cordera, David Ibarra y Eugenio Anguiano, economistas involucrados en la transformación de México; pero también sociólogos, internacionalistas, ingenieros y médicos muy distinguidos. Académicos, pero también políticos; funcionarios públicos, empresarios y miembros destacados de la sociedad civil. Presidía el Centro el arquitecto Eduardo Terrazas.

Me agradó la visión global de la discusión; y también que partiera de México y nuestra cultura con una actitud crítica interdisciplinaria que no estaba presente entonces en otros foros: la preocupación, en medio del auge petrolero, por la sustentabilidad del modelo mexicano en el largo plazo y el futuro de la economía, la sociedad y la cultura nacional.

Víctor Urquidi fue el líder indiscutible de este centro de pensamiento estratégico desde su fundación hasta su fallecimiento en 2004. A sus reuniones de reflexión y diálogo invitó como miembros permanentes y expositores a la crema de los intelectuales y los practicantes de la políticas públicas a discutir y explorar vías para superar las múltiples crisis que han sacudido a México y el mundo, desde la del petróleo y de la deuda externa en 1981-82, hasta la que vivimos hoy día.

El 11 y 12 de diciembre tuvimos un seminario conmemorativo a distancia en que recordamos los orígenes y la evolución del Centro, celebramos el liderazgo intelectual de Víctor Urquidi y abordamos en 6 sesiones temas cruciales: la situación y futuro del Estado (Lorenzo Meyer entrevistado por Miguel Basáñez); los retos de la democracia, la participación y la organización (Alberto Olvera por Clara Jusidman); situación y perspectivas del desarrollo económico- (Francisco Suarez Dávila, entrevistado por el suscrito); los riesgos ambientales de México (Julia Carabias por Úrsula Oswald); la situación y el futuro de la tecnología (José Ramón López Portillo por Claudia Schatan); y los desafíos de la dinámica demográfica y las migraciones (Silvia Giorguli, Presidente del Colegio de México, entrevistada por Manuel Ordorica).

Clara Jusidman, presidente actual del Centro, señaló en sus conclusiones que 40 años después de su fundación “nos encontramos ante una de las crisis globales más amplias, profundas y diversificadas que ha sufrido nuestro planeta. América Latina y México, como parte de esta región, han sufrido el embate de la pandemia… Estamos aún en una fase crítica de contagios y de muertes; las economías no muestran signos persistentes de recuperación y, en México, registraremos la peor caída del Producto Interno Bruto desde que se tienen estadísticas, con consecuencias en el empleo y en el bienestar de la población en general”.

Los gobiernos se muestran desconcertados frente al rebrote de los contagios y la agresividad del virus, una aberración de la naturaleza generada por nuestra propia irresponsabilidad, que ha venido colapsando sistemas políticos, sociales, económicos y de salud montados sobre bases profundamente injustas y desiguales en la mayoría de los países.

“El capitalismo liberal que dominó a las economías de occidente desde el siglo XVII en sus diferentes modalidades y expresiones profundizó sus contradicciones con la pandemia: miles de millones de personas están en la pobreza o cayendo en ella, en tanto que un puñado de individuos, están concentrando fortunas inmensas… Están desapareciendo millones de empleos informales, por cuenta propia, distintas modalidades de trabajo asalariado protegido y no protegido en las micro, pequeñas, medianas y aún grandes empresas”.

“Los sistemas de gobernanza nacional y mundial han mostrado sus grandes deficiencias: gobiernos controlados por élites políticas y económicas han mostrado su incapacidad para sostener y apoyar la economía aún de tipo precario de sus poblaciones y mucho menos han contado con personal suficiente y capacitado para gestionar un riesgo sanitario de la envergadura del actual; ni con las instalaciones apropiadas y accesibles y los recursos científicos y tecnológicos para hacer frente a la pandemia. Su duración está significando un alto costo en vidas del personal de salud y en su agotamiento físico y mental”.

La gama de regímenes, culturas y liderazgos políticos que observamos en el mundo ha producido una diversidad de formas de enfrentar la COVID-19, así como de resultados expresados en número de defunciones, de personas contagiadas, hospitalizadas y afectadas en sus posibilidades de sobrevivencia.

Un proceso de aprendizaje rápido compartido parece haber encontrado las prácticas de comportamiento humano que han sido más efectivas para evitar la propagación del virus.

“Sin embargo, la aplicación más o menos estricta de las prescripciones conocidas, está mediada por la cultura de los pueblos, sus regímenes políticos, la naturaleza de sus liderazgos, sus estrategias de comunicación e indudablemente por sus recursos económicos y tecnológicos. Las culturas más colectivas y comunitarias de los países asiáticos se traducen en un mayor apego de la población a las reglas para protegerse y proteger a los demás. China, Corea del Sur, Taiwán y Vietnam son ejemplos en donde la población colabora con sus gobiernos y acata las normas. Estos países cuentan además con recursos económicos e importantes adelantos tecnológicos que les permiten aplicar miles de pruebas, hacer un seguimiento de las personas en riesgo y brindar mayor protección a su personal de salud”.

En algunos países de occidente la confrontación política ha proliferado las protestas por el encerramiento domiciliario o por la obligatoriedad de portar cubrebocas. Los niveles de fallecimientos, de personas contagiadas y de saturación de los servicios de salud son mayores en Estados Unidos, Italia, Reino Unido y España.

Otros países democráticos del mundo occidental, donde existen cohesión social y una mayor igualdad, cuentan con gobiernos que han asumido una mayor responsabilidad frente a la pandemia y han convocado a una participación amplia de sus sectores económicos, sociales y científicos para hacer frente a la COVID19 y a sus consecuencias económicas. Son los casos de Nueva Zelandia, Finlandia, Islandia, incluso Alemania.

“En este sentido, se están viendo más afectados los países que viven una profunda desigualdad social, bajos niveles educativos, sistemas de salud pública insuficientes y una fuerte polarización política. En éstos la población o bien desconsidera los riesgos en que incurre al violar las prescripciones sanitarias o no puede cumplirlas para no morir de hambre. Si a ello se agrega que sus liderazgos políticos no asumen la gravedad de la pandemia y desprecian utilizar estrategias de comunicación que ayuden a orientar mejor a sus poblaciones, las consecuencias en pérdida de vidas y empobrecimiento se agravan. Brasil y México estarían situados en esta categoría”.

Espacios como el Centro Tepoztlán son de una enorme utilidad para propiciar el diálogo interdisciplinario, pues el desafío difícilmente puede ser abordado desde una sola ventana. “Los nuevos retos, y problemas pasados no resueltos nos obligan a replantear nuestros análisis y a explorar nuevas vías de solución. Conocemos ya lo que no ha funcionado. Exploremos alternativas. Pero, sobre todo, lleguemos hasta la instrumentación de las recomendaciones; que no se queden en planteamientos académicos”, subrayó Clara Jusidman.

Habría que resumir en otros artículos las acciones concretas esbozadas en el Seminario; por ejemplo: las 10 propuestas de Suarez Dávila para la recuperación del desarrollo económico de México. ¡Feliz navidad y un constructivo y vacunado 2021!

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.