El día que desaparecieron los dinosaurios
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El día que desaparecieron los dinosaurios

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El día que desaparecieron los dinosaurios

15/11/2019

El primer fósil de estos impactantes seres se descubrió en el siglo XIX, por sus características les llamaron dinosaurios, palabra que significa “lagartos terribles”, aunque en realidad eran enormes reptiles. Los dinosaurios superaron las mil especies, los había con largas colas, cuernos, púas, garras, escamas y cuerpos enormes de hasta 17 metros de altura; por millones de años dominaron el planeta hasta que súbitamente se extinguieron, lo que favoreció el desarrollo de los mamíferos, entre ellos, los primates.

A principios de los años ochenta, un grupo de científicos propuso el impacto de un gran meteorito como posible causa de su desaparición. En 1989, durante una exploración petrolera en el Golfo de México, se descubrió un cráter de unos 200 kilómetros de diámetro –parte de él en la tierra y parte en el mar–, por su ubicación se le nombró Cráter de Chicxulub y en poco tiempo se le reconoció como la zona de impacto de aquella roca espacial.

Chicxulub es uno de los tres más grandes cráteres que tenemos en el registro terrestre y de ellos es el mejor preservado, Jaime Urrutia, investigador del Instituto de Geofísica de la UNAM y líder de un grupo internacional de más de 30 científicos originarios de 17 países dedicados a su estudio, explica que justo en el momento que el meteorito colisionó con el planeta se liberó tal energía que instantáneamente afectó todos los soportes de vida, lo que ocasionó la desaparición del 76 por ciento de las especies, incluidos los dinosaurios. La faz de la tierra cambió al instante, en tres segundos el agujero que se produjo tenía más de 10 kilómetros de profundidad, y en cinco perforó la corteza terrestre 25 kilómetros: “el impacto ocurre cuando la península estaba sumergida en el Golfo de México que de hecho, estaba todavía en proceso de formación, entonces generó un tsunami”, se estima que las olas alcanzaron entre 150 y 300 metros.

La devastación fue inmediata, la temperatura se elevó y montones de polvo quedaron suspendidos en la atmósfera, por meses lloviznaron fragmentos de roca caliente que provocaron incendios (las cenizas cayeron por todo el planeta), se formaron nubes de azufre que impedían el paso de los rayos del sol y comenzó un crudo invierno que duró años. La tierra no volvió a ser la misma y a la vida le tomó aproximadamente 30 mil años recuperarse.

A lo largo de 30 años el cráter de Chicxulub nos ha contado lo que sucedió con los dinosaurios, hace algunas semanas se reveló la obtención de más evidencia con la cual se puede reconstruir a detalle el minuto a minuto de la catástrofe que permitió el esplendor de los mamíferos. Jaime Urrutia destaca el privilegio y relevancia de contar en territorio mexicano con tal vestigio, pues brinda la oportunidad de investigar un evento que si bien ocurrió en un pasado lejano, echa luz sobre fenómenos del presente y el futuro, como los tsunamis, el cambio climático y las extinciones masivas, estos dos últimos, lamentablemente provocados por nosotros, mamíferos.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.