A prueba, ‘paciencia’ sobre la 4T en 2020
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A prueba, ‘paciencia’ sobre la 4T en 2020

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A prueba, ‘paciencia’ sobre la 4T en 2020

08/01/2020
Actualización 08/01/2020 - 2:18
columnista
Víctor Piz
Dinero, Fondos y Valores

Los primeros pasos del gobierno de Andrés Manuel López Obrador fueron seguidos de cerca por el mercado y las calificadoras, que fueron muy ‘pacientes’ con la 4T en 2019 y retrasaron sus acciones sobre México.

Reconocieron que, pese a la persistente debilidad de la economía y el ambiente de incertidumbre interna, durante el año se mantuvieron la estabilidad económica y la disciplina fiscal.

Aunque AMLO tiene ‘otros datos’, la economía mexicana se estancó en 2019 y registró un crecimiento cero o casi nulo para confirmar el peor arranque de sexenio desde el de Vicente Fox en 2001.

Las previsiones de crecimiento para 2020, si bien mejoran con respecto al nivel de actividad económica de 2019, no son muy prometedoras, pues se estima un avance de sólo 1 por ciento, según la primera Encuesta Citibanamex de Expectativas del año, publicada ayer.

Ante un balance de riesgos para la inflación más equilibrado y una economía notoriamente estancada, el Banco de México realizó cuatro recortes en la tasa de referencia de 25 puntos base cada uno entre agosto y diciembre pasados.

La tasa objetivo, que continúa en un ciclo de bajas, pasó de 8.25 por ciento al cierre de 2018 a 7.25 por ciento a finales de 2019.

Al confirmarse la expectativa de convergencia de la inflación general a la meta de 3 por ciento y estimarse que persistirá la debilidad de la actividad económica en México, se esperan recortes adicionales en la tasa de referencia.

La previsión del mercado en la Encuesta Citibanamex es que la tasa de Banxico finalizará 2020 en 6.50 por ciento, luego de tres recortes más de 25 puntos base.

Si bien se disipó el riesgo asociado al T-MEC, que en diciembre fue aprobado por la Cámara de Representantes de Estados Unidos, aún queda pendiente su ratificación en el Senado de ese país, así como en el Parlamento de Canadá.

La buena noticia es que el Senado de EU considera aprobar el T-MEC a finales de esta semana o durante la próxima, antes del proceso de juicio político contra el presidente Donald Trump.

Pero se anticipan retos para su implementación y, aun cuando el nuevo acuerdo comercial entre en vigor a mediados del año, México puede verse afectado por la imposición de medidas proteccionistas por parte de EU.

En diciembre, Fitch Ratings y Standard & Poor’s ratificaron la calificación crediticia del país, pero la segunda mantiene una perspectiva negativa y la primera, estable.

Mientras Fitch señaló que el bajo crecimiento económico sigue presionando la nota de México, S&P advirtió que de no haber un resultado positivo del Acuerdo Nacional de Inversión en Infraestructura del Sector Privado –anunciado a finales de noviembre– y del T-MEC, podría recortar la calificación.

Falta que se pronuncie Moody’s, pero el riesgo de un recorte de la calificación soberana sigue presente, pues tiene un panorama negativo.

La mayor certeza sobre la ratificación del T-MEC ayudó a que los inversionistas globales ahora vean menos probable que México pierda su grado de inversión.

No puede decirse lo mismo de Pemex, que aún puede perder el grado de inversión por parte de Moody’s, adicional al que le quitó Fitch en 2019.

El 2020 inicia como un año incierto, pero con expectativas mejoradas para México, en el que el principal desafío de la 4T es sacar a la economía del estancamiento y preservar la estabilidad, pues esta vez no habrá tanta ‘serenidad y paciencia’.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.