La economía, sin ‘respirador artificial’
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La economía, sin ‘respirador artificial’

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La economía, sin ‘respirador artificial’

08/04/2020
Actualización 08/04/2020 - 9:57
columnista
Víctor Piz
Dinero, Fondos y Valores

En materia económica y fiscal, las contradicciones entre el presidente Andrés Manuel López Obrador y su equipo hacendario son cada vez más evidentes.

No sólo porque él dijo no estar de acuerdo con el nuevo rango de ‘crecimiento’ del PIB esperado para este año, que fue revisado a la baja en el documento Precriterios 2021, presentado por la Secretaría de Hacienda el 1 de abril.

Hacienda ajustó su estimado de (de)crecimiento del PIB para 2020 a un rango de entre –3.9 y 0.1 por ciento desde uno previo de entre 1.5 y 2.5 por ciento.

“Ahora tampoco coincido” con Hacienda, respondió AMLO cuando le preguntaron en su conferencia mañanera sobre ese ajuste, aunque luego admitió que “no he visto lo que propusieron, lo voy a revisar”.

Otro botón de muestra es la negativa del presidente a instrumentar medidas contracíclicas, que Hacienda considera necesarias para amortiguar el impacto sobre la economía mexicana de la pandemia asociada al Covid-19, entre otros choques, como la caída de los precios del petróleo.

En su informe del domingo, AMLO afirmó que “ya rompimos el molde que se usaba para aplicar las llamadas medidas contracíclicas que sólo profundizaban más la desigualdad y propiciaban la corrupción en beneficio de unos cuantos”.

Y remató: “la fórmula que estamos aplicando para remontar la crisis transitoria… es la suma de tres elementos básicos: mayor inversión pública para el desarrollo económico y social, empleo pleno y honestidad, y austeridad republicana. Nada nos hará regresar al pasado”, subrayó.

La apuesta del presidente se mantiene en la construcción del aeropuerto de Santa Lucía, de la nueva refinería de Dos Bocas y del Tren Maya.

A diferencia del rechazo enfático de AMLO, en Precriterios 2021 Hacienda deja en claro que “la responsabilidad en el manejo de las finanzas públicas por parte del gobierno de México, así como la implementación de medidas contracíclicas orientadas a apoyar la economía de las y los mexicanos, nos permitirán superar el complejo entorno internacional y nacional”.

Reconociendo que no se cuenta con mucho espacio fiscal, el domingo era un buen momento para anunciar medidas contracíclicas, cuyos pilares fueran el ejercicio oportuno del gasto público aprobado para este año y una reorientación inmediata de recursos al sector salud.

A eso tendría que sumarse un programa de apoyo, no de rescate, a los sectores, microempresas y hogares más afectados, además del tan ‘cantado’ acuerdo nacional de inversión en infraestructura energética.

Según el presidente, en esta semana se dará a conocer el programa de inversión pública, privada y social para el sector energético por un monto aproximado de 339 mil millones de pesos.

Dado que el Covid-19 tendrá un fuerte impacto sobre la economía y las finanzas públicas de México en este año, analistas del sector privado advierten que, sin una ‘vacuna’ fiscal expansiva, no hay manera de mitigar los efectos del ‘choque pandémico’.

El riesgo es que sin medidas contracíclicas y, peor aún, sin un programa de apoyo a la economía, el impacto de los choques derivados de la pandemia será muy severo a falta de amortiguadores.

En el preámbulo de una fuerte contracción y recesión económica en México, que cada vez es más probable bajo cualquier escenario, el gobierno le niega un ‘respirador artificial’ a la economía, condenándola a la asfixia.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.