Momento de oportunidad para generar certidumbre
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Momento de oportunidad para generar certidumbre

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Momento de oportunidad para generar certidumbre

11/07/2020

A raíz de la visita del presidente Andrés Manuel López Obrador a Washington DC, México tiene una oportunidad importante para generar un ambiente de confianza y certidumbre en el sector energético luego de que ésta se haya ido diluyendo desde su postulación debido a su visión nacionalista.

La incertidumbre que han generado las diversas acciones que el gobierno de México ha ejecutado dentro del sector energético nacional incrementan considerablemente el costo de capital de los proyectos que los privados pudieran llevar a cabo en nuestro país. En un ambiente de negocios incierto, y en ocasiones hostil, es natural que la complejidad para atraer inversión y posteriormente cumplir las expectativas financieras aparejadas a estas inversiones sea mucho mayor.

Tal y como se puede ver en la unanimidad de las calificadoras de riesgo internacionales e instituciones financieras, al calificar el riesgo del sector energético nacional como a la alza por sus perspectivas negativas. Originadas por el favorecimiento, en detrimento de la inversión privada, hacia las dos grandes empresas nacionales: Pemex y CFE.

Éste es un momento clave en el que el presidente puede utilizar el eco de su visita diplomática a los Estados Unidos, en la cual predominaron los mensajes en pro de la inversión nacional e internacional, para reconciliarse con el sector privado y generar certidumbre para la inversión a lo largo de la cadena de valor del sector energético.

Coincidentemente, y como primera oportunidad para hacer lo antes mencionado, el 7 de julio de este año, Pemex y Talos Energy Offshore recibieron instrucción oficial por parte de la Secretaría de Energía para realizar un acuerdo de unificación del yacimiento compartido Zama en un periodo de 120 días hábiles. Este acuerdo será la base que rija los términos y condiciones del desarrollo del yacimiento, incluyendo el rol de las dos empresas y el reembolso por las actividades de exploración realizadas a la fecha. Al ser la primera vez que existe un acuerdo de esta naturaleza en México representa retos importantes, ya que no hay una reglamentación de cómo implementarlo.

Según fuentes cercanas de la industria petrolera, “hasta que haya un primer caso de unificación que sirva como un ejemplo de los trámites y procedimientos que hay que llevar a cabo, es muy difícil para la industria saber cuáles son las implicaciones de un yacimiento compartido”. Por lo cual, será vital que este acuerdo se base en las mejores prácticas internacionales, por ejemplo, que ambos operadores compartan el yacimiento y actúen de manera coordinada. Siendo así puede haber un ganar-ganar para ambas empresas y la industria energética en general.

El anuncio de la Sener es un avance importante para que se pueda comenzar a desarrollar este yacimiento y a su vez pueda incrementar la producción nacional contribuyendo a los objetivos de este gobierno. Y, a razón de esto, la industria energética sin duda estará pendiente de cómo se desarrolla este acuerdo de unificación, ya que servirá de ejemplo para futuros acuerdos de esta naturaleza en el país. Y también le enviará una señal importante a la industria energética sobre la actitud del gobierno con perspectivas de futuro frente al sector privado.

Este es el momento, y las condiciones están dadas, para que el gobierno establezca reglas claras y con ello provoque un ambiente de confianza para atraer inversiones que generen oportunidades de transferencias de conocimiento y acceso a tecnologías que le permitan a las empresas productivas del Estado ser más eficientes y rentables en sus operaciones, promoviendo el desarrollo económico del país en el corto y largo plazo. En suma, invertir de manera cierta y segura en el sector energético de nuestro país.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.