Google salió victorioso de su batalla contra mil 200 millones de euros (mil 300 millones de dólares) en impuestos franceses después de que un tribunal rechazara las denuncias de que el gigante de los motores de búsqueda abusó lagunas fiscales para no pagar lo que le corresponde.
Google no evadió ilegalmente los impuestos franceses al domiciliar ventas de Francia en Irlanda, dijo el tribunal administrativo de París en su fallo este miércoles.
Los jueces dictaminaron que la sede europea de Google en Irlanda no puede ser gravada como si también tuviera una base permanente en Francia, según lo había solicitado el gobierno.
"Google Ireland no es gravable en Francia por el periodo 2005-2010", dijo el tribunal en un comunicado este miércoles. Los administradores fiscales franceses no respondieron de inmediato las solicitudes de comentarios.
En un caso penal paralelo, los fiscales franceses allanaron la oficina de la división de Alphabet en París en mayo de 2016. La investigación en curso busca verificar si la unidad irlandesa de Google tiene un establecimiento permanente en Francia y si la empresa no declaró parte de sus ingresos en el país.
"El Tribunal Administrativo Francés de París confirmó que Google se atiene a la legislación fiscal francesa y a los estándares internacionales", dijo Google en un comunicado. "Seguimos comprometidos con Francia y el crecimiento de su economía digital".
Las autoridades de todo el continente han estado tratando de reclamar una tajada de los miles de millones de dólares de ganancia que los propietarios de Google mantuvieron fuera de su alcance mediante técnicas conocidas como el Irlandés Doble y el Sándwich Holandés.
Para poner fin a una disputa que abarca 14 años, recientemente llegó a un acuerdo de 306 millones de euros con las autoridades fiscales italianas.