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Así será el nuevo muro inteligente en la frontera México-EU

El programa tiene como objetivo combinar las barreras tradicionales con tecnología de vigilancia avanzada para incrementar la seguridad en la frontera México-EU.

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En 2024, se movieron más de 860 mil millones de dólares en mercancías entre Estados Unidos y México. (Foto: Cuartoscuro) (Carlos Sánchez)

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) de Estados unidos anunciaron una nueva fase de modernización fronteriza, adjudicando contratos por valor de 4500 millones de dólares para ampliar el llamado “muro inteligente” a lo largo de la frontera entre EU y México.

El programa tiene como objetivo combinar las barreras tradicionales con tecnología de vigilancia avanzada, en lo que los funcionarios federales describen como “la inversión más importante en infraestructura fronteriza en casi una década”.

¿Cómo será el ‘muro inteligente’ de EU en la frontera con México?

La nueva fase añadirá aproximadamente 230 millas de barreras de acero y más de 400 millas de iluminación, sistemas de sensores, carreteras de patrulla y barreras acuáticas en todos los principales sectores de la Patrulla Fronteriza, desde California hasta Texas.

Los funcionarios del DHS afirman que el sistema sustituirá las estructuras obsoletas y mejorará las capacidades de vigilancia fronteriza mediante una combinación de disuasión física y herramientas de detección basadas en la inteligencia artificial.

El comisionado de la CBP, Rodney Scott, declaró que la iniciativa marca un punto de inflexión en el enfoque de Estados Unidos respecto a la seguridad fronteriza.

“No se trata solo de construir muros, sino de construir fronteras más inteligentes”, afirmó en un comunicado.


“La red Smart Wall mejora la visibilidad, acelera los tiempos de respuesta de los agentes y ayuda a salvar vidas a ambos lados de la frontera”.

¿Qué empresas se encargarán de la construcción del ‘muro inteligente’ de EU?

Los contratos, adjudicados a diez empresas diferentes de construcción y tecnología, financiarán proyectos en California, Arizona, Nuevo México y Texas. Entre ellos se encuentran:

  • Sectores de San Diego y El Centro: unos 27 km de nuevas barreras y 185 km de atributos de sistemas integrados.
  • Sectores de Tucson y Yuma: casi 80 millas de muros mejorados y sistemas de detección diseñados para identificar aeronaves que vuelan a baja altura, movimientos terrestres y cruces de ríos.
  • Sector de El Paso: aproximadamente 70 millas de secciones de muro nuevas y de sustitución, junto con más de 150 millas de infraestructura de apoyo.
  • Sectores de Del Río y Río Grande Valley: más de 50 millas de barreras acuáticas y conjuntos de sensores diseñados para vigilar los cruces a lo largo del Río Grande.

Para acelerar la implementación, el DHS emitió exenciones ambientales y de adquisición específicas para ciertas zonas prioritarias, incluidas partes del sur de Nuevo México y el oeste de Texas, donde se espera que la construcción comience antes de finales de 2025.

Equilibrio entre la seguridad y las preocupaciones de la comunidad

Aunque el DHS ha presentado el muro inteligente como un avance tecnológico, la iniciativa ha suscitado reacciones encontradas a lo largo de la frontera.

Sus defensores, entre los que se encuentran los cuerpos de seguridad locales, argumentan que los nuevos sistemas de vigilancia disuadirán a las redes criminales y reducirán los tiempos de respuesta de los agentes.

Sin embargo, los detractores han expresado su preocupación por la transparencia, el impacto medioambiental y las posibles perturbaciones para las comunidades binacionales y los corredores comerciales.

La administración insiste en que el muro inteligente difiere fundamentalmente de las barreras físicas anteriores, y destaca que se basa en gran medida en radares integrados, torres autónomas, drones y sensores de fibra óptica para detectar cruces ilegales y ayudar en las operaciones de rescate en terrenos remotos.

Los analistas señalan que esta ampliación coincide con los esfuerzos federales más amplios por modernizar los puertos de entrada y agilizar los procesos aduaneros en un contexto de comercio transfronterizo sin precedentes.

En 2024, se movieron más de 860 mil millones de dólares en mercancías entre Estados Unidos y México.

Al integrar los datos de vigilancia en centros de control centralizados, el DHS pretende crear un “mapa digital de la frontera en tiempo real” para ayudar a los agentes a rastrear los movimientos con mayor precisión y desplegar los recursos de manera más eficiente.

Se espera que la construcción comience a principios del próximo año, y que los primeros tramos estén terminados en 2027.

Los funcionarios del DHS describieron el programa como parte de un “esfuerzo de modernización a largo plazo” que seguirá evolucionando con las nuevas tecnologías y los cambios en los patrones migratorios.

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