Hacen falta más coleccionistas que clientes: Karen Huber
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Hacen falta más coleccionistas que clientes: Karen Huber

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Hacen falta más coleccionistas que clientes: Karen Huber

La galerista, curadora y promotora artística habla sobre la galería que fundó, y dijo que nivel nacional es el único espacio que se especializa en pintura contemporánea.

Patricia Martín
26/12/2018
Karen Huber afirma que el mercado mexicano es su apuesta principal.
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La galería Karen Huber tiene como principal lineamiento exhibir pintura. Su propuesta vino a llenar la falta de una galería dedicada a este medio en el panorama contemporáneo en México, lo mismo que el contenido manifiesto en la producción de una buena parte de los artistas de su programa.

-¿De dónde surgió la idea de crear la galería?

Fue un proceso bastante natural. Tras haber trabajado en diferentes iniciativas y galerías de arte, fundé el proyecto WHITE SPIDER, en el que a través de una rigurosa línea curatorial se gestaban exposiciones colectivas pop up en espacios desocupados que generaban diálogo y contexto para el guion de cada exposición. Con ese proyecto conocí a muchos artistas y agentes del arte y al cabo de tres años, sentí la necesidad de moverme en otra dirección. Mis opciones eran seguir por el lado curatorial, ya fuera de manera independiente o institucional, o abrir una galería. Mi camino se direccionó hacia esta última.

-¿Por qué una galería y no otro tipo de proyecto?

Porque ya estaba ejecutando y gestionando otro tipo de proyecto y porque me entusiasmaba contribuir y ser parte del mercado del arte, además de trabajar en el impulso a los artistas y así ser detonador de la escena del arte y de su historia.

-¿Cómo selecciona a los artistas que representa?

Escogemos a los artistas que tienen tanto un discurso contemporáneo e interesante a nuestro parecer, como una excelente manufactura en su trabajo. Que tienen el potencial y contenido para desarrollar una carrera a largo plazo. Trabajamos por el momento con diez: Ana Segovia, Manuel Solano, Luis Hampshire, Merike Estna (Estonia), Kanako Namura (Japón), Endy Hupperich (Alemania), Marc Breslin (Nueva York), Andrés Felipe Castaño (Colombia), Keke Vilabelda (España) y Héctor Madera (Puerto Rico). Sin embargo, cabe destacar que, de estos siete artistas extranjeros, cuatro viven en la Ciudad de México (Namura, Hupperich, Vilabelda y Madera) con lo que su trabajo puede inscribirse dentro de la escena nacional contemporánea. De ellos, tres son mujeres y siete hombres.

-¿Qué hace distinto a este espacio?

A nivel nacional somos la única galería que se especializa en pintura contemporánea, nos interesa explorarla desde todas sus posibilidades, tanto técnicas como discursivas. Es por eso que nuestras exposiciones exploran diferentes formatos que han hecho de la pintura un campo expansivo, por lo que resultan ser propuestas innovadoras. Nos diferencia una actitud fresca y cercana al espectador. Nos interesa todo tipo de público, que puedan venir estudiantes, pintores, curadores y cualquier gente interesada en el mundo del arte, a analizar, estudiar, cuestionar y aprehender las propuestas. Cada vez recibimos más comentarios de pintores que dicen que visitan nuestras exposiciones, de igual manera, muchos jóvenes se acercan para organizar pláticas entorno al funcionamiento de la galería, para hablar de gestión, del mercado de arte y el coleccionismo. También nos parece fundamental fomentar el coleccionismo en una nueva generación, pero uno mejor informado, cercano a la galería y a los artistas. Para ello acompañamos al coleccionista en la toma de decisiones, lo apoyamos en el aspecto económico y propiciamos encuentros con los artistas de su interés. Lo involucramos.

-¿Qué aporta la galería al panorama actual?

Algo muy nuevo que incluso se está escribiendo mientras proponemos. Una posibilidad de insertarse en México e incluso en cualquier mercado del mundo, ya que es un nicho que puede parecer muy cerrado pero que en nuestro tiempo se está volviendo muy amplio porque todo puede hoy caber dentro de la idea del discurso pictórico.

-¿Cómo se comporta el mercado para que este espacio se pueda sostener?

El mercado mexicano es nuestra apuesta principal. Cumplimos cuatro años en septiembre pasado, por lo que es sólo el inicio de nuestros planes de expansión. Nos interesa fomentar el coleccionismo en los jóvenes. Hay coleccionistas internacionales que han demostrado ser muy fieles pues saben que tenemos una propuesta a largo plazo, trascendental.

-¿Cuáles son los aciertos del mercado mexicano y qué le hace falta?

Es fiel y entusiasta, con ganas de ser parte y contribuir al arte desde su trinchera. Hacen falta más coleccionistas que clientes; este es un mercado que tiene grandes coleccionistas, pero pocos aún para la oferta de galerías que ya existe en el país.

-¿Y de las instituciones?

Si bien compran, al final no se involucran con las galerías de otras maneras. Creo que eso está empezando a cambiar, pero son muy pocas las instituciones que compran regularmente. Ni hablar de los museos: un coleccionismo demasiado esporádico y con poca visión a largo plazo. Esto es un problema sistémico de los museos públicos: poco presupuesto, cambios constantes en la administración y por tanto, en las agendas y programas de cada uno. En conjunto, creo que se podría desarrollar una oferta educativa hacia el coleccionismo informado, como lo hacen en otros países. Apostar de forma más arriesgada a los artistas jóvenes.

-¿Cómo es la relación entre las galerías consolidadas y las emergentes?

Después de septiembre del año pasado se ha visto una relación menos competitiva y más amistosa entre las galerías y eso hace sentir una unión bastante interesante en la que podemos no solo apoyarnos sino decidir temas importantes. A algunas de las galerías consolidadas les entusiasma conocer a las emergentes e incluso se prestan para la colaboración, pues para quien ya tiene definido su discurso resulta ser una suma y no una resta de intereses por compartir.

-¿Qué es a lo más difícil a lo que se ha enfrentado? ¿Y lo más gratificante?

El reto por mantener la galería y a nuestro equipo; requiere de mucha paciencia y resistencia, y ser conciliador por todas partes. Lo más gratificante es ver a uno de nuestros artistas crecer y ser reconocido tanto por el coleccionista como por la institución.

-¿Cómo se desarrollará la nueva generación de galerías?

El mundo de las galerías tanto nacional como internacional se está uniendo mucho. Si las emergentes logran posicionarse y atraer la atención del medio van a poder internacionalizarse mucho más rápido. Además, la tecnología está ya buscando e innovando en muchos sentidos para tener un espacio, aunque no sea físico, y gestionarlo con muchas más herramientas de las que antes existían. Sin embargo también se van a enfrentar a otros retos, como la creatividad: tendrán que llamar la atención de la gente.