La ausencia de acuerdos entre Estados Unidos e Irán y el doble bloqueo de una de las rutas marítimas para el transporte de petróleo disipó las expectativas de ver una reanudación de los flujos del energético, lo que se tradujo en presiones al alza para los precios del hidrocarburo, que llegó a los 107 dólares.
A ello, se le sumó la perspectiva de mayores tensiones en el conflicto con Irán, luego de que el presidente Donald Trump dijo a través de sus redes sociales que había ordenado a la Armada estadounidense que dispare y destruya a cualquier embarcación que coloque minas en el estrecho de Ormuz.
“Tenemos el control total del estrecho de Ormuz. Ningún barco puede entrar ni salir sin la aprobación de la Armada de los Estados Unidos. Está sellado herméticamente hasta que Irán logre llegar a un acuerdo”, apuntó Trump.
Bajo este escenario, el Brent presentó el mayor incremento con 4.32 por ciento, en los 106.31 dólares el barril, pero durante la jornada superó los 107 dólares. En tanto, el West Texas Intermediate, escaló 3.11 por ciento a 95.85 billetes verdes el barril, y la Mezcla Mexicana, con 2.97 por ciento más, cotizó en los 97.46 dólares por unidad.
Víctor Gómez Ayala, economista en jefe de Finamex, explicó que los precios del crudo al alza es porque la extensión del cese al fuego no implica necesariamente una reapertura fluida del estrecho de Ormuz.
“El consenso entre analistas apunta a que, incluso con una resolución del conflicto, los daños a infraestructura y los cuellos de botella en cadenas de suministro mantendrían el mercado ajustado, anclando el Brent en un rango de 80 a 90 dólares en el escenario post-crisis, por encima de los niveles preconflicto”.
Juan Sebastián Restrepo, CFA, subdirector de Asset Management en Skandia, detalló que ver el precio del barril consolidarse cerca de los 100 dólares es un escenario posible, no solo si las tensiones geopolíticas en Medio Oriente continúan escalando, sino también si persiste la incertidumbre y no se alcanza una solución en el corto plazo.
En ese contexto, refirió, los precios podrían consolidarse en niveles elevados o incluso seguir al alza, especialmente si se mantiene el riesgo sobre puntos críticos de suministro como el estrecho de Ormuz.
Peso se repliega
El resultado de otro episodio de incertidumbre geopolítica también afectó a otros activos más riesgosos, como las monedas emergentes, las cuales se colocaron en terreno de pérdidas en medio de un mayor fortalecimiento del billete verde.
El peso cerró ayer en 17.4193 unidades, lo que representó una depreciación de 0.43 por ciento, según cifras del Banco de México.
Gabriela Siller, directora de análisis económico en Banco Base, indicó que el tipo de cambio se ha consolidado en un canal entre los 17.20 y 17.40 pesos por dólar, algo que es consistente con los indicadores de oscilación, que muestran que las presiones al alza sobre el tipo de cambio se han atenuado y que todavía hay espacio para que el peso siga apreciándose.
Consideró que difícilmente el peso se consolidará por debajo de las 17.20 unidades mientras persista la guerra y el estrecho de Ormuz se mantenga bloqueado.
Bolsas a la baja
En los mercados accionarios, los operadores optaron por reducir su exposición al riesgo, luego de haber llevado a dos de los índices principales de Wall Street a niveles récord previamente.
El Nasdaq retrocedió 0.89 por ciento, seguido por caídas de 0.41 y 0.36 por ciento para el S&P 500 y el Dow Jones. A nivel local, el S&P/BMV IPC de la Bolsa Mexicana de Valores, bajó 0.30 por ciento, y el FTSE-BIVA cayó 0.18 por ciento.
Ignacio Saralegui, head of portfolio solutions en Vanguard Latam, apuntó que los mercados accionarios seguirán reaccionando principalmente a tres factores: crecimiento económico, inflación y política monetaria.
“Nuestra investigación de Vanguard Economic and Market Outlook estima que EU podría crecer alrededor de 2 y 2.5 por ciento en 2026, con inflación aún por encima del objetivo del 2 por ciento, lo que limita el margen de recortes agresivos de tasas. En este contexto, las utilidades corporativas, impulsadas en parte por inversión en tecnología e inteligencia artificial, serán un diferenciador clave entre sectores y regiones”, dijo.
Mona Majahan, estratega de Edward Jones, indicó que los inversionistas no deben asumir que el mercado está fuera de peligro, ya que persiste una considerable incertidumbre sobre la duración y la resolución de las interrupciones en el suministro de energía.







