La inflación subyacente de Estados Unidos se restringió en julio, lo que probablemente reduzca la presión sobre la Reserva Federal para subir la tasa de interés.
El índice de precios al consumidor, excluidas las categorías habitualmente volátiles de alimentos y energía, aumentó 0.2 por ciento respecto al mes anterior, según datos publicados por la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS, por sus siglas en inglés) este miércoles 12 de agosto.
Sobre una base interanual, el índice se aceleró 2.5 por ciento, igualando la menor tasa desde marzo de 2021. En términos generales, los precios al consumidor aumentaron 0.1 por ciento frente al mes anterior y 3.4 por ciento respecto al mismo período del año pasado.
El informe sugiere que el impacto del shock de los precios de la energía provocado por la guerra con Irán siguió disipándose en julio. Las cifras podrían dar a la Fed mayor margen para sopesar las presiones inflacionarias frente a la reciente desaceleración de la contratación, mientras debate si elevar la tasa en su reunión de septiembre.
Las autoridades monetarias conocerán nuevos informes sobre empleo e inflación antes de esa junta, y los inversionistas seguirán de cerca las esperadas declaraciones del presidente de la Fed, Kevin Warsh, durante el simposio anual de Jackson Hole que la Fed organizará a finales de agosto.
Los precios de la energía y la gasolina disminuyeron por segundo mes consecutivo, mientras que los alimentos comprados en supermercados bajaron por primera vez desde marzo, en parte gracias a una caída récord de los precios de la lechuga en medio del brote de ciclosporiasis.
Los precios de la gasolina en Estados Unidos volvieron a superar los 4 dólares por galón en julio después de que colapsara el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán y se reanudaran las hostilidades, aunque el promedio mensual se mantuvo por debajo del registrado en junio.
Los precios de los servicios, excluidos energía y alquileres, aumentaron un moderado 0.2 por ciento después de caer el mes anterior, según datos recopilados por Bloomberg. Los precios de los bienes, excluidos alimentos y productos energéticos, repuntaron tras dos meses de descensos.
Los costos de vivienda aumentaron 0.1 por ciento y explicaron dos tercios del incremento general, según el BLS. La atención médica y los boletos de avión estuvieron entre otras categorías de servicios que registraron aumentos de precios.
‘Inflación informática’ se dispara en julio
Los precios del software y los accesorios informáticos aumentaron un récord de 21.2 por ciento respecto al año anterior, mientras que las computadoras, los periféricos y los asistentes para hogares inteligentes registraron su mayor avance en más de cuatro años.
Los economistas siguen de cerca el impacto de los aumentos de precios anunciados en junio para populares productos tecnológicos de consumo, como las Mac y los iPad de Apple, impulsados por una escasez mundial de chips de memoria en medio de la carrera por construir centros de datos.







