Para estas alturas, quien me conoce sabe que ésta es una de las frases que más me gusta. La uso para resumir la clave de la felicidad, en especial cuando me piden que lo haga en tres palabras. Si de verdad queremos ser felices, es cuestión de que tomemos la decisión de serlo y entrar en acción. La felicidad no llegará sola. El ser feliz es un verbo activo, no pasivo. Como diría José María Napoleón: “… del Cielo nada te caerá”.
Lo maravilloso de esta frase es que aplica no solo a la búsqueda de la felicidad, sino a muchos aspectos de la vida. En especial, cuando enfrentamos un problema o estamos en una encrucijada, lo mejor es ponernos a trabajar en ello. La inacción difícilmente nos puede llevar a soluciones. Mucho depende de lo que nosotros hagamos.
Mi pequeña Sara de 16 años es escritora, y como todos los que escribimos, de pronto entra en periodos de sequía por falta de inspiración, voluntad o simplemente por distracción. Ella escribe regularmente en una plataforma de Internet en la que se pueden publicar escritos. Lo que ella publica son fanpics y trata de hacerlo regularmente para satisfacer la demanda que tiene de sus lectores.
Hace poco me contaba que se sentía desesperada porque no le llegaba la inspiración. Si es difícil dejar de procrastinar cuando tenemos que hacer algo por lo cual nos pagan, si la tarea es sin remuneración, el asunto se vuelve más complicado. Le recordé una frase que se puede usar para entrar en acción: Fake it, until you make it (simula, hasta que lo logres). La traducción, en este contexto, es que si no tienes inspiración, se recomienda sentarse enfrente de la computadora y empezar a escribir, hasta que llegue la misma. Esto es, simula que tienes inspiración, mientras te llega de verdad.
Nuestro cerebro trabaja así. Existen caminos que se han desarrollado en el cerebro a lo largo de los años y esto nos lleva a actuar y a reaccionar de acuerdo a los estímulos que le enviamos. Cuando los estímulos que le enviamos al cerebro son positivos, terminamos por tomar una actitud positiva. Cuando enfrentamos algo que nos causó miedo o dolor en el pasado, seguramente volveremos a sentir esas sensaciones en el presente. Pero si tomamos una acción diferente, el cerebro reaccionará en consecuencia. En ese sentido, si nos ponemos a trabajar en lo que nos interesa, el cerebro se encargará de mandar las señales necesarias para avanzar en nuestras tareas.
Hace días volví a ver por enésima ocasión una Ted Talk de Ángela Duckworth, autora del libro Grit. Ángela define el Grit como una combinación de perseverancia y de pasión y, según los estudios de ella y sus colegas, esta característica es la que distingue a las personas exitosas. Ni la inteligencia, ni el control de las emociones, ni el atractivo, ni la salud física fueron determinantes en predecir el éxito de las personas. Es más bien la determinación la que hace que las personas logren sus metas.
La pasión es algo que podemos encontrar nosotros en aquello que de verdad nos gusta. La perseverancia, es algo que tenemos que cultivar. No basta con ser apasionado de una actividad. Necesitamos poner nuestro esfuerzo para avanzar hacia el éxito. Necesitamos ponernos a trabajar.
La frase “Ponte A Trabajar” tiene una connotación imperativa, pero en sentido estricto es una invitación a la acción. No se trata de conseguir un trabajo que nos genere dinero, ni tampoco implica que seamos unos holgazanes que no hacemos nada. Es ese llamado a emprender, a empezar, a salir de ese estado de inmovilidad que muchas veces nos llega. Es reconocer que las oportunidades ahí están y que depende de nosotros el aprovecharlas. Es dar el primer paso que nos llevará al éxito. Es la condición necesaria para construir esa perseverancia que se convertirá en determinación.
Hace poco platicaba con un amigo acerca del tema del control de peso. Generalmente, cuando hablamos de control de peso, hablamos de perder el exceso de peso que la mayoría de nosotros ganamos con el paso del tiempo. Con la autoridad que me da el haber tenido éxito en estos últimos meses en este aspecto, le recomendaba que iniciara su proceso. En lo personal, he combinado una mejor dieta con ejercicio en el gimnasio y los resultados han sido muy gratificantes.
Al igual que muchos de nosotros, mi amigo me dijo que las dietas no funcionaban con él y que no tenía caso iniciar porque tarde o temprano fallaría. Mi respuesta fue simple: empieza y ya verás. Da el primer paso. Busca maneras de mantenerte. Indaga acerca de herramientas de apoyo. El llamado era el mismo: Ponte A Trabajar. Ponte a trabajar en tu salud, en tu bienestar. No sabes cuánto tiempo habrás de vivir, pero lo que te queda debe de ser algo disfrutable.
Día a día nos encontramos con situaciones que demandan nuestra atención. Ya sea un problema del trabajo, un malentendido con un ser querido, una tarea doméstica que tenemos pendiente, etc. Ponerse a trabajar es adoptar una actitud proactiva, es tomar el toro por los cuernos y es dar inicio al proceso de solución.
Resolver nuestros problemas nos da más tranquilidad. Al mismo tiempo, estamos construyendo una vida más feliz.
El autor es consultor y conferencista en los temas de felicidad, bienestar y calidad de vida
Su correo electrónico es: pepechuy13@gmail.com