El incendio forestal declarado el jueves en el suroeste de España, en la región de Andalucía, se ha convertido en una tragedia sin precedentes en la zona y uno de los más graves de España, con un balance provisional de 12 personas fallecidas, ocho heridas y 23 desaparecidas.
El fuego de Los Gallardos, según las autoridades, se ha podido originar por la posible caída de un cable eléctrico en la provincia de Almería, una de las más castigadas por las altas temperaturas que desde hace días sufre España.
El presidente del Gobierno autónomo de Andalucía, Juanma Moreno, apunta a 12 fallecidos en un fuego que, según sus palabras, creó una “especie de ratonera” en el lugar donde se produjo ante las olas de calor en la zona.
Según la dirección emergencias local, que ha destacado la complejidad de la gestión sobre el terreno del incendio, entre los muertos hay cuatro ciudadanos de origen británico atrapados en el interior de un vehículo y siete personas que murieron mientras huían de las llamas.
Muertos por incendio en España son extranjeros
El consejero de Presidencia de Andalucía, Antonio Sanz, advirtió de que el desvío por rutas improvisadas y no coordinadas en medio del humo ha agravado esta tragedia, tras lo que concretó que todas o la mayoría de las víctimas mortales podrían ser de origen extranjero.
En cuanto a los heridos, cuatro presentan quemaduras graves y se prevé su traslado en helicóptero al Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, la capital andaluza, desde el Hospital Torrecárdenas de Almería, donde también se atiende a los cuatro menos graves.
La Guardia Civil ha habilitado en Garrucha, localidad cercana al lugar de la tragedia, un puesto de denuncias para familiares de afectados en el incendio, con el objetivo prioritario de identificar a las personas desaparecidas y la toma de muestras.
La Unidad Militar de Emergencias (UME), a su vez, ha desplegado 200 efectivos con 70 vehículos de todo tipo para colaborar con las labores de extinción.
Incendio en España obliga al desalojo de habitantes
El incendio presenta una topografía muy desfavorable, con numerosos barrancos que impiden el acceso de maquinaria pesada, y en las últimas horas preocupa el flanco derecho por su potencial avance hacia zonas de cultivo, mientras que el flanco izquierdo permanece muy activo.
Las llamas y el humo han obligado al desalojo preventivo de numerosos núcleos de población cercanos y algunos complejos turísticos en una zona costera del Mediterráneo que en estas fechas se llena de turistas, mayoritariamente extranjeros.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y los reyes, Felipe VI y Letizia, han expresado su consternación y dolor ante la catástrofe y su reconocimiento a los efectivos que continúan trabajando para hacer frente a la situación.
El incendio de Almería es uno de los múltiples siniestros que afectan en las últimas semanas a España y Portugal, acrecentados por las olas de calor y las altas temperaturas que afectan a ambos países en plena canícula.







