El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció este viernes que contempla una partida de mil millones de dólares para Colombia como parte de un paquete de asistencia en materia de seguridad para apoyar al nuevo Gobierno del presidente de ultraderecha Abelardo de la Espriella.
La Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, señaló que, en coordinación con el Congreso, planea anunciar esa asistencia como una de las piedras angulares de la “renovada alianza” entre ambos países.
El anuncio se produjo con motivo de la investidura de De la Espriella, a la que Estados Unidos acudió con una delegación encabezada por el fiscal general en funciones, Todd Blanche.
¿Cuál será el destino de la ayuda de EU a Colombia para combatir al crimen organizado?
El paquete contempla reforzar a las fuerzas de seguridad colombianas en la lucha contra organizaciones terroristas y criminales transnacionales, mediante tecnología estadounidense, mayor capacidad operativa y operaciones coordinadas con las fuerzas estadounidenses.
También incluye una ampliación significativa de la erradicación de cultivos de coca y de las operaciones de interdicción de cocaína, así como acciones contra las finanzas de las organizaciones criminales.
Washington también ofreció apoyo a los esfuerzos de Bogotá para recuperar el control estatal de territorios dominados por grupos armados, proteger a menores frente al reclutamiento forzoso y frenar los flujos de migración irregular mediante una mayor coordinación fronteriza.
El Departamento de Estado enmarcó estas medidas en un nuevo capítulo de la relación bilateral, que también contempla cooperación económica en energía, minerales críticos, infraestructura, tecnología y energía nuclear civil.
Cambio en la relación entre Trump y Colombia tras salida de Gustavo Petro
Previamente, Trump mantuvo una tensa relación con el mandatario Gustavo Petro, en una etapa marcada por desencuentros en asuntos migratorios y de seguridad.
En octubre de 2025, el mandatario estadounidense llamó narcotraficante a su entonces homólogo de Colombia y cortó toda la ayuda al país sudamericano. Hecho que provocó un mayor distanciamiento entre ambas naciones pese a reuniones y llamadas consecuentes.
La llegada de De la Espriella, quien planteó una política de ultraderecha y mano dura contra los grupos armados y el narcotráfico, abre ahora una nueva etapa en los vínculos entre Bogotá y Washington.
En la sesión de investidura presidencial participaron la mayoría de los presidentes latinoamericanos que forman parte de la alianza de gobiernos de derecha de la región, quienes estrecharon lazos con la Administración Trump, principalmente en materia de seguridad e inmigración.







