Ante la clase política del PRI, el presidente Enrique Peña Nieto reiteró que es "orgullosamente priista", anunció que es momento de una reestructura en la organización de su partido y aseguró que no es momento de proyectos personales sino de un proyecto de nación.
También alertó sobre la "sombra del populismo y la demagogia que amenazan, prometen soluciones mágicas" y al final terminan por reprimir.
"Las decisiones populistas, demagógicas e irresponsables destruyen en unos días lo que llevó años construir", concluyó en la sede nacional del tricolor, frente a alrededor de 3 mil correligionarios.
Dijo que los priistas han actuado con responsabilidad y "asumido los costos políticos que lleva actuar contra las inercias y romper con los privilegios de unos cuantos".
Los exhortó a actuar con responsabilidad y seguir impulsando el cambio con rumbo y estabilidad: "No obstante que algunos se adelantan al calendario electoral de 2018, para los priistas estos son tiempos de trabajar y de servir a México. Hoy no hay espacio para proyectos personales, hoy es momento de un proyecto de nación".
Peña externó su gratitud al priismo por el respaldo que le ha brindado: "Con lealtad inquebrantable, los priistas han acompañado al presidente".
"También he contado con ustedes en momentos de adversidad... para sortear las tormentas sin perder el rumbo", puntualizó.
El presidente encabezó un acto en la sede nacional del PRI, después de dos años de no hacerlo.
A la explanada de la sede nacional del tricolor llegó la mayoría del gabinete legal y ampliado, entre ellos, el secretario de Gobernación, Miguel Angel Osorio Chong y el de Hacienda, Luis Videgaray.
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También estuvieron gobernadores actuales y diputados federales actuales y electos, miembros de comités directivos estatales, expresidentes de partido y hasta Roberto Madrazo y Francisco Labastida, los únicos candidatos presidenciales del PRI que no llegaron a Los Pinos.
A las 11 horas, Peña Nieto se dirigió a la explanada y como, en sus épocas de campaña se subió a las vallas, besó, abrazó y hasta selfies tomó.
Media hora después tomó su lugar en la primera fila del sillas, entre el presidente del PRI, César Camacho y la secretaria General, Ivonne Ortega. Se puso una chamarra roja que después se quitó.
Primero tomó la palabra Camacho Quiroz, quien reconoció a Peña Nieto como "compañero de trayecto y destino".
"El primer presidente que ganó su elección de medio tercio en lo que del siglo es Enrique Peña Nieto", indicó durante su discurso.
Adelantó que, desde el Congreso, su partido construirá una mayoría plural "preparada no solo para ganar las votaciones, sino para convencer en las discusiones".
VAN POR CAMBIOS EN EL PARTIDO
El presidente Peña Nieto aprovechó el encuentro para anunciar que llegó el momento de que "el PRI se actualice en su organización y estructura".
Para ello, dijo, el PRI regresará a las universidades, será el que procure a los adultos mayores, a los emprendedores y las clases medias.
"El PRI tiene que ser la opción de todos los que buscan construir una opción. Seamos promotores del debate, seamos los primeros en escuchar", concluyó.
También reconoció que el partido dará valor a la política y asumirá un compromiso con la transparencia y la rendición de cuentas: "Las autoridades (emanadas) del PRI deben ser ejemplo de integridad y mística del servicio público".
Aclaró que, como presidente, su deber es servir a todos los mexicanos sin excepción. Sin embargo, se dijo, "orgullosamente priista".
La reunión de Peña Nieto ocurre en la víspera de que el partido elija nueva dirigencia.
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