Mis Finanzas y Coaching

Nunca es buen tiempo para emprender

Para quienes buscan dar el paso, comparto diez aspectos que conviene vigilar al arrancar un negocio en cualquier etapa.

Nunca es buen tiempo para emprender. Siempre aparece un argumento convincente para esperar. A veces la incertidumbre económica, otras las tasas elevadas o un tipo de cambio inestable. El resultado suele ser el mismo. Se entra en un modo de excusa permanente que termina en frustración convertido en un “hubiera”. Toda decisión de este tipo implica asumir riesgo.

Para quienes buscan dar el paso, comparto diez aspectos que conviene vigilar al arrancar un negocio en cualquier etapa.

1.- Plan de negocios. Dejar de lado las ocurrencias y construir una estrategia clara ayuda a reducir sorpresas y a dimensionar bien los costos de la aventura.

2.- Tipo de financiamiento. Arrancar con capital propio o con socios dispuestos a esperar ofrece margen para aprender y ajustar.

3.- Tamaño del compromiso. Estructuras ligeras, con costos fijos bajos, facilitan corregir el rumbo sin poner en juego el patrimonio.

4.- Claridad del problema. Cuando el proyecto responde a una necesidad concreta, frecuente y reconocida, el mercado muestra mayor tolerancia frente a los errores.

5.- Validación temprana con clientes reales. Preventas, pilotos o pruebas controladas aportan información que ningún análisis teórico logra sustituir.

6.- Momento del lanzamiento. Existen iniciativas valiosas que requieren paciencia para salir. Identificar el timing es clave.

7.- Ritmo de crecimiento. Escalar antes de validar ingresos recurrentes eleva la probabilidad de un colapso silencioso. Un avance alineado con la realidad financiera suele ser menos vistoso, aunque más sostenible.

8.- Flexibilidad del modelo de negocio. El mercado marca el ritmo y mantener disposición para ajustar las ideas iniciales favorece la vigencia del proyecto.

9.- Rodearte de los colaboradores indicados. El capital humano, tanto en lo laboral como en la relación con socios y proveedores, aporta contención frente a los periodos adversos que inevitablemente aparecen.

10.- Paciencia. Los proyectos rara vez entregan resultados de inmediato. Ajustar expectativas ayuda a disminuir la frustración.

Estas variables no eliminan la incertidumbre, pero lo que sí permiten es transformar un salto al vacío en un avance realista. En las etapas de arranque, actuar con cuidado implica moverse con criterio y avanzar, sin quedarse inmóvil a la espera de señales perfectas.

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Alberto Tovar

Alberto Tovar

Economista, especializado en negocios y finanzas personales; certificado como coach de vida y equipos. Actualmente es el Director Regional de la Zona Norte de El Financiero. Ofrece conferencias, consultoría y coaching a organizaciones diversas.

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