Carta desde Washington

Dos historias de semifinal

España e Inglaterra llegan a las semifinales de Mundial 2026 con estilos diferenes: posesión inspirada en la escuela Cruyff y el liderazgo de Jude Bellingham.

Para mí, hay dos relatos a destacar de las semifinales. La de España comienza con Cruyff. Cuando regresó al Barcelona en 1988 como entrenador, impuso el mismo estilo de juego en todos los equipos, desde el sub-10 hasta el primer equipo: defender en el centro del campo y presionar en cuanto se perdía el balón. Introdujo un ejercicio que sigue siendo fundamental en casi todos los entrenamientos del Barça: el rondó, un juego de pases en espacio reducido mientras otros intentan interceptarlo. Por ello en La Masia siempre se ha dicho que hay dos tipos de equipos: los que se organizan en torno al balón y los que se desorganizan persiguiéndolo. El rondó captura la esencia del fútbol cruyffiano: tiempo, espacio, pases, geometría y posesión. Y el promedio de posesión de España en este Mundial es del 66%, el más alto del torneo.

La de Inglaterra es la de “Hey Jude”. El partido de cuartos contra Noruega se anunciaba como el duelo entre Kane y Haaland. De hecho, ninguno de los dos delanteros tuvo más de una ocasión clara en todo el encuentro, sobre todo porque ambos entrenadores centraron su estrategia en neutralizarlos. Por desgracia para Noruega, Inglaterra cuenta con un segundo ariete, Bellingham, quien, como uno de los futbolistas más versátiles del fútbol actual, demostró ser mucho más que eso.

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